domingo, julio 23, 2006

Lavar el Alma

Por estos días he estado jugando a algo así como el CSI criollo. Tenía prendas impregnadas con la esencia del pasado y decidí lavarlas a mano para hacerme más consciente del asunto. Confieso que se me armó un nudo en la garganta pero no lloré, no porque me reprimiera sino porque no fluyó naturalmente, me dolió pero más me habría dolido no hacerlo porque si bien esa experiencia me ayudó a madurar no me va a ayudar a vivir más si me niego a soltarla, todo lo contrario, me va a perjudicar.
Otras de las medidas que he tomado han sido borrar su bitácora de los “feeds” de Opera, dejar de buscar sus comentarios para leerlos en los blogs que visitamos, llamar a mis otros amigos ingenieros para hacerles consultas acerca de mi aparato enfermito evitando buscar su consejo y eludir la revisión de mis contactos en Skype para ver si estoy autorizada o no en su lista, obvio que a veces tengo recaídas y paso por su página para ver si me interesa lo que escribió, si es así lo leo mas no lo comento. Confieso que desde hace casi un par de meses ya no busco entre líneas alusiones a mi papel en su vida.
Ya lo dije, las recaídas son parte del proceso pero no por eso debe darse marcha atrás, si ya se ha tomado la decisión, si ya se ha reconocido el problema y se ha comenzado a dar pasos camino a la solución saber de los posibles tropiezos sólo debe tranquilizar al caminante, debe calmar sus miedos y recordarle que todo el esfuerzo lo está haciendo por la persona más importante que hay en su vida: sí mismo / a y que con cada levantada y limpiada de rodillas sólo se fortalece, le recuerda que la forma más sabia de llegar al objetivo es viviendo un día a la vez, que no hay porque deshacerse de todos los recuerdos de un solo tajo, que debe hacerse cuidadosa y lentamente, al fin y al cabo tampoco se busca olvidar lo ocurrido sino aprender a vivir cada vez mejor con las escenas que se rodaron en el pasado.

Dios, concédenos serenidad para aceptar
las cosas que no podemos cambiar,
valor para cambiar las cosas que podemos,
y sabiduría para reconocer la diferencia.

Oración que inicia muchas reuniones de AA pero que también sirve para alejarse del pasado.

Ya se hizo lo más difícil: aceptar el problema, no hay más excusas para detenerse o dar marcha atrás.

Como no se puede estar furiosa / o eternamente…

Alguna vez tras una “furia cuasi – asesina” intenté estar de mal genio durante muchísimo tiempo pero no lo logré, la energía de la ‘piedra’ se fue diluyendo poco a poco a pesar de mis esfuerzos. Y lo mismo me ocurrió con el amor.

Duré más de un año intentando seguir perdidamente enamorada de quien creí el amor de mi vida y mi alma gemela, quizás lo sea, la certeza sólo la tiene el Universo. Ante tanta insistencia mía y tan pobre respuesta suya los momentos en que sentía era mi oportunidad para escapar del suplicio que me auto – infligí se hicieron más frecuentes con el paso del tiempo y como la vieja furia, la energía de mi afecto se fue debilitando. Iba sospechando a cada momento que tal vez seguir otro rumbo, al menos de momento, podría ser una buena idea para sentirme más satisfecha conmigo misma. Noté que estaba en un punto en que poco o nada me importaban las palabras de los demás, ya no preguntaba por qué o para qué, sólo seguía golpeando mi cornamenta astrológica contra un muro que hacía tiempo se había rebelado, iba en contra incluso de la sana lógica, iba en contra de mi racionalidad característica, iba en mi contra… ese era el lío.

Después de llamados reiterativos provenientes del Director de mi película decidí escuchar y tomar la cuerda que me lanzó para evitar que me sumergiera completa y voluntariamente en el mar de la terquedad. Pasó algo que ni siquiera imaginé: me encariñé con la “cuerda”; me gustaría compartir algo de mi tiempo con ella pero como de costumbre, así me incomode aceptarlo, que el nudo se apriete o se suelte no depende de mí sino de mandatos divinos.

La canción que comprendía inconscientemente pero que conscientemente ignoraba (y que hoy me gustaría dedicar): Fix you – Coldplay

Las canciones que me gustaría me cantara alguien especial (así la letra no me venga con exactitud): Necesito – Sui Generis y Día de Enero – Shakira.

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