domingo, agosto 06, 2006

Acogedora calma

De nuevo sola en el apartamento y disfrutando de tanta tranquilidad, nadie detrás mío recordándome lo que debo y lo que no debo hacer, gozándo las sensaciones que acompañan el estreno de un trabajo nuevo, algo estable pero no esclavizante, ver cómo se abren nuevas posibilidades ante mí, es realmente acogedor este estado.
Me hace falta escribir largas páginas en mi diario de papel, cosa que haré dentro de poco, me gusta mucho vivir sola, de veras quiero llegar a hacerlo algún día, acá o en otro país, quizás viva junto a otra persona, de todos modos sé que no estaré viviendo eternamente en casa de mi madre, algún día Satori estará a mi lado.

Aún tengo por delante la actualización de la revista, no he comenzado el número de este mes pero quiero seguir con ese proyecto, obvio que a veces bajo la guardia y me ataca la pereza pero comentarios como el de aquél periodista que pasó por allá me confirman que hago las cosas algo bien y que si soy constante rendirán grandes frutos.

viernes, agosto 04, 2006

La televisión como oráculo

Para el asiduo lector de esta bitácora no es una novedad que escriba acerca de este tema, pues sabrá que me encanta ver televisión.
Recientemente me ha ocurrido que al ver varias de mis series favoritas en canales como Fox, Sony y Warner descubro una similitud fabulosa entre los temas allí tratados y los acontecimientos de mi existencia, es como si el Universo se valiera de este medio para enviarme señales, guías acerca de los pasos que debo seguir.
En una ocasión encontré al menos 4 programas distintos tratando un suceso que me afectaba directamente, ahora que lo pienso mejor fueron 3 series y una película que vi en cine.
Es agradable poder contar con la sabiduría universal en cualquier momento, su creación misma hace las veces de oráculo, por lo que de vez en cuando se puede dejar descansando tanto a las cartas del tarot como a las runas.