jueves, enero 18, 2007

Arrancada de mi vida

-Me siento arrancada de mi propia vida, que estaba haciendo lo que quería mientras estaba allá y volver al nido y la sobreprotección no me gusta, y eso que mi mamá no está estos días, de lo contrario no sé... Quisiera poder irme ya para hacer mi vida por completo.


-Realmente cuando uno sale de casa la visión de las cosas cambia y se quiere aún más reclamar la total independencia, no tener que dar explicaciones de cada cosa que se hace o se deja de hacer.


-Exacto, siento mi cuarto raro, como que no pertenezco a ese espacio.

Si la información pudiera pesarse la que tengo por procesar podría hacer varias toneladas.

Irme de vacaciones sola, por primera vez en mi vida y por mi propia cuenta fue una experiencia tan fuerte que no sólo pasé por ella sino que ella pasó a través de mí.

Definitivamente fue una la yo que se fue y otra la que volvió.

Mientras estuve fuera viviendo bajo mis propias reglas y horarios, haciendo acuerdos con los demás para convivir tolerantemente me di cuenta del efecto que tienen en mí los mimos y la sobreprotección de mi familia, que si bien son emitidos con la mejor de las intenciones no me permiten crecer al ritmo y en los espacios que necesito.

Soy una persona en extremo afortunada y bendecida por el Universo pero me hace falta mucho mundo. Necesito viajar y experimentar cosas que me harán más fuerte, aunque puedan rasguñarme en el camino, estoy dispuesta a afrontarlas.

Volver a mi ciudad y a mi casa ha sido tremendamente difícil, habría preferido hacerlo más tarde pero como de costumbre la sabiduría divina se impone y el estar acá es conveniente para mis propósitos económicos inmediatos.

Al llegar jugué al rompecabezas con mi cuarto. Puse en su lugar cada uno de los elementos que retiré antes de irme para que cuando lo asearan nada valioso pudiera dañarse. Lo hice cuidadosamente y tan pronto como pude pero eso poco ha mermado el sentimiento de extrañeza que me embarga.

En los últimos días revaloré la compañía agradable y complementaria, misma que había olvidado al experimentarla en pequeñas explosiones y durante momentos finitos.

Las ansias de independencia se han revivido voraz, salvajemente. Las siento palpitantes adentro mío. Son casi insoportables.

Aunque estoy de nuevo sola en el apartamento, el modo en que lo disfruto más, siento que involucioné, que si no hago cambios pronto en mi vida, cuando la motivación está fresca y latente corro el riesgo de volver a la etapa anterior de la que me costó tanto salir, simplemente porque no la sentía como tal, era una zona de comodidad aceptada y casi imperceptible, algo que daba por sentado.

No es que me haya picado el bichito de la emancipación, es que se alborotó la roncha.

Mi vida está allí afuera esperando a ser tomada, mas no me esperará eternamente y yo tampoco estoy dispuesta a dejarla ir.

4 comentarios:

Julio dijo...

Ya te lo dije: toma tu vida y disfrútala.

Todo pasa a un tiempo determinado, quizás porque antes no estamos preparados para mirar las cosas en su justa dimensión y medida.

Sé que te irá muy bien.

Un beso

paradoja humana dijo...

Julio gracias por tus dulces palabras, de veras que lo haré y resolveré cosas que debo mientras.

Miss Neumann dijo...

te leo y sient como si hubieras plasmado exactamente muchos de mis sentimientos; me he reflejado en casi todas tus palabras. al parecer estamos creciendo!!!

BESOS TODO VA A SER MARAVILLOSO!!!

Licuc dijo...

Miss gracias, me alegra que nos "acompañemos" de ese modo y sí, lo será, ya lo es.