miércoles, enero 31, 2007

Un cuento mientras se lee otro (2)

Entre más entendía Laura el amor que Daniel sentía por Paula, más deseaba que un hombre llegara a quererla de ese modo y que pudiera ser capaz de enamorarse de la misma manera para corresponderlo, no por cariño o pesar sino por pasión auténtica y desenfrenada, ya estaba segura de que a Daniel, dejado atrás, no volvería a quererlo como antes, no, porque sentía profundamente que él tampoco era el hombre de su vida, como tampoco lo era Manuel, a quien había denominado así con la certeza que da el amor ciego, mas luego de los acontecimientos recientes que había vivido, se sentía traicionada por el Universo y sólo su conversación con la Pitonisa le había devuelto algo de fe en el romance.
Hacía sólo unos minutos Laura se había sorprendido a sí misma fantaseando con un posible hombre que se enamorara de ella, al que le diría "no" sin dudar, si le pidiera que aplazara sus sueños por él, si ese desconocido potencial amor quisiera estar a su lado tendría que ir tras ella, porque no estaba dispuesta a abandonar lo único que tenía como seguro en su vida, lo único que la había acompañado durante tantos años.
Era tan voluntariosa que no soportaría abandonarse a sí misma para cumplir uno de sus dos sueños más anhelados, los quería a los dos, al tiempo y en eso era intransigente. Estar acompañada pero sin perder su esencia.
Temía quedarse sola al final de sus días y sabía que el miedo llama al miedo, ya se lo había escuchado a los budistas varias veces, es más, no había deseado nunca tener que vivir una época sin tener a nadie, aunque fuera en la mente pero en ese presente se veía obligada a enfrentar tal realidad. Ya no había escapatoria.

2 comentarios:

Diana Coronado dijo...

Aló Lady, no sé por qué me sentí identificada con tu cuento...
Jejeje, escríbale mas seguido, quiero ver qué pasará con D
Cuídate cuentista!!

Licuc dijo...

Hermosa Diana, por personas como tú es que no puedo dejar de publicar.