jueves, enero 25, 2007

Y renuncié

Aprovecho la inspiración de hoy para escribir lo que he de publicar mañana, quizás sea porque hoy es el día dedicado a Mercurio el mensajero de los dioses o porque fue hoy que me dediqué a leer un cuento al que le tenía ganas, en fin.

Mañana (o sea hoy) hablaré con mi ex – jefe para comunicarle que dejo las clases. La razón que le daré será que para mis propósitos de desarrollo profesional la experiencia que ellas me dan está en un área muy distinta a la que requiero. No sé qué me dirá y la verdad poco me interesa, eso es lo que hace falta porque ya he comenzado a ejecutarla.
Ya hablé con gente de mis otras líneas de trabajo y les place saber que pueden contar conmigo para esas actividades que sí están en sintonía con mi futuro y que además pagan mucho mejor.
Mi mamá ya tuvo que haber puesto su cara de “no me parece”, pero como se lo dije por teléfono no tuve que verla, de todos modos ya estoy acostumbrada a tomar mis decisiones y a ejecutarlas sin consultarle, porque por algo en mi casa yo soy quien parece la mamá.
La razón verdadera es que no tengo ganas de seguirle viendo la presencia a mi ex - jefe. Por andar de niña buena dándole la duda razonable a todo el mundo le hice pensar a este señor que podría llegar a algo conmigo y ni de riesgos, no me gusta, es casado y podría ser mi papá. Estoy cansada de que me llame una y otra vez para preguntarme pendejadas, para interrumpirme los otros trabajos que me gustan mucho más y en general para quitarle tranquilidad a mi vida, una de las cosas que más valoro en ella.
En realidad estoy publicando esto luego de hablar con mi jefe.

2 comentarios:

ApoloDuvalis dijo...

¡Felicitaciones! Para nuestros padres lo ideal es salir de la universidad para emplearse en una empresa grande hasta jubilarse de ella. Sin embargo, el mundo cambió y ahora ya no hay garantías de que podamos encontrar eso, pero más allá, tal vez ni siquiera sea eso lo que queremos para nuestras vidas.
Si haciendo las cosas por tu cuenta y trabajando para diferentes proyectos sin la estabilidad tan tranquilizadora para nuestros padres, pues me alegra porque estás haciendo lo que te gusta, lo cual imagino será más tranquilizadora para ti y consistente con lo que quieres para tu vida.

Licuc dijo...

Apolo no hay nada como tan bueno para el corazón como hacer lo que uno ama.