lunes, febrero 26, 2007

De los sueños (2)

Cuando se quiere aprender del contenido de los sueños una de las primeras cosas que debe lograrse es recordar las escenas que los componen. Mientras que para algunas personas es muy fácil evocar estas imágenes para otras demanda un gran esfuerzo, pues aunque afirman soñar esporádicamente, olvidan tales eventos poco tiempo después de haber despertado, sólo cuando esas impresiones son muy impactantes pueden recordarlas rápidamente. 

Una práctica que puede realizarse para comenzar a recordar los sueños o más detalles de los mismos es la de apuntar o dibujar elementos que conforman el cuadro completo, por ejemplo si se ha soñado con un hombre vestido de gabardina y sombrero que paseaba por un parque se pueden escribir las palabras gabardina, abrigo, chaqueta, sombrero, cabeza en alguna libreta o en un cuaderno reservado para tal fin. También es válido hacer un esquema sencillo que represente lo visto en el sueño, lo parecido no es importante sino el significado que tiene para el soñador. Este procedimiento debe completarse lo más pronto posible luego de despertar pues en este punto es cuando los recuerdos están más fresco y se logra “sacar apuntes” de ellos. Incluso es deseable hacerlo en medio de la noche, siempre y cuando el insomnio no constituya un problema, por aquello de tener dificultades para conciliar el sueño una vez se ha despertado a la mitad del ciclo natural. 

Más tarde, cuando la mente está más despejada se deben repasar los “apuntes” e intentar recordar el sueño completo, entre más detalles mejor. Para revisarlos detenidamente más adelante, se aconseja dejar un registro físico de esas historias. El tipo de registro dependerá de quien lo haga, es decir que si la persona que está practicando el recuerdo de sueños tiene afición por la grabación de videos encontrará útil hacer una declaración frente a la cámara de lo que soñó la noche anterior, lo relevante es que la persona se sienta cómoda con el formato elegido en términos de creación y consulta posterior. 

El objetivo de este ejercicio es tener material suficiente para la interpretación de los sueños, tema que tocaré en un artículo posterior.

jueves, febrero 22, 2007

Dedicatoria Perdida

Advertencia: Si ud. es hombre heterosexual le aconsejo ver el video del final de la entrada pues este le parecerá eterno.

Justo cuando aparece la canción perfecta para dedicar, la persona a quien uno quiere dedicársela no está al lado para decírselo.

Hoy me siento horrible, cada vez más como este personaje, sólo que a mí este simulacro de tusa no me sienta tan bien como a él.

Si sólo tuviera un poquito de esperanza…
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Y yo estaba en la distancia, por el puente, en la quinta esencia del alma, y
sentí el olor a hombre que me besaba con pasión, que comía parte de mi piel, y
así he aprendido a ponerle nombre a la soledad.


Esta fue una de esas frases que sentí en algún momento un ser superior me dictaba, en sueños, pero que tuve la suerte de recordar al despertar. Cuando la leo recuerdo el tema de las almas gemelas y la falta de fe que tengo en estos días para creer en que la mía existe, me gusta más creer que hay varias personas adecuadas, quizás almas quintillizas, pues así tengo más opciones.

Estuve pensando en el tema luego de leer algunos mensajes en este foro.



martes, febrero 20, 2007

Coquetería

El sábado recibí una invitación con insistencia y la acepté, era para salir de paseo el domingo, fuera de la ciudad.
Ya sospechaba yo que no era gratis, aunque nada en metálico tuve que pagar. Apenas íbamos buscando la salida por el sur se abrió el juego.

Hoy hablaba del asunto más o menos en estos términos:

“…un tipo interesante que quiere cuadrarse conmigo ya pero que me exigirá mucho y yo estoy feliz de picaflor así no salga todos los días, igual podría terminarle cuando quisiera, pero como quedaría mal con esa persona si lo dejo botado… es como envainarse con la suegra”

Sé que se entiende poco pero estoy tratando de cerrar mi boca para ver qué ocurre. Otras veces he hablado y lo que deseaba no resultó.
Al final del mes terminará la espera, eso creo y para entonces revelaré por completo la historia.

sábado, febrero 17, 2007

Horrible Ayer



No quisiera repetir el día de ayer porque tuve varias sorpresas desagradables.

Ayer decidí que abriría mi cuenta en el programa de AviancaPlus y descubrí que por esperar tanto para hacerlo desde mi último viaje perdí la mitad de las millas que podía acumular :’( , antes de eso me había enterado de la pérdida dolorosa de mi ex.
Que se le muera a alguien la mascota es de lo peor, la gente se burla de eso pero no entiende que es como perder a un familiar, como no hay ritos de paso, funerales al estilo humano, se tiene que hacer un esfuerzo enorme para superar la pérdida, si lo sabré yo, cuando me tocó sacrificar a mi perro más querido me sentí re – mal a pesar de que sabía que era lo mejor para él, pero en fin, me dio mucho pesar porque sé cuánto amor le tenía, empero me sirvió para confirmar una vez más que no quiero volver a estar con él.

En la mañana para colmo uno de mis potenciales clientes se echó para atrás. En definitiva andar contando los planes que se tienen es la mejor forma de arruinarlos, yo y mi gran boca, algo que estaba prácticamente seguro se empantanó.

Todo esto me ha puesto a pensar, pero yo trato de no amargarme, lo intento viendo mucha televisión, películas y estudiando inglés para aprovechar el tiempo de un modo productivo pero… a cada rato recuerdo mi episodio favorito de Los Simpson en donde Homero se saca el crayón de su cerebro y se vuelve inteligente, sólo hasta entonces entiende el sufrimiento vital de Lisa, tan dolorosa le parece la experiencia que opta por volver a ser tonto.

Lo siento si me le tiré el capítulo a alguien pero así me siento, ahora me pregunto más que antes si quizás sería más útil dejar de pensar tanto en si los chinos acabarán con el planeta o lo harán los alienígenas; o en qué es más adaptativo: hacerse cada día más zoquete o tratar de educar a la gente.
De veras que parece muy mal negocio ser un poco más perspicaz que el promedio, por ejemplo si uno se estresa por entregar las cosas a tiempo sólo se enferma. Rara vez los otros se dan cuenta de ese esfuerzo porque andan en cámara lenta, al menos desde mi perspectiva.
Siento que lo mejor que puedo hacer es volverme mediocre para tener más trabajo porque si doy lo mejor de mí estoy en una versión incompatible con el mundo de negocios que me rodea.
A propósito de esta racha de tiempo disponible en demasía un par de cosas: El contenido anterior de mi bitácora lo he ido subiendo acá en los meses del año pasado y me llegó un correo anunciándome de un concurso de literatura online que se está haciendo, por si a alguien está interesado puede escribir un correo a "Editorial_ Nuevo.Ser" con el tema Certamen Literario #16.

Un cuento mientras se lee otro (9)

Laura estaba sorprendida de su propia fuerza.

A pesar de que se había negado a analizar a Daniel a través del cuento que había escrito no pudo evitarlo, su curiosidad era uno de los rasgos más vivos de la niñez que todavía la acompañaba. Faltando poco para terminar su lectura descubrió una prueba más para sus previas sospechas.
Daniel había llegado a sentirse tan o más solo de lo que ella se estaba sintiendo en ese momento, el hecho de que Paula apareciera en su vida y se quedara en ella durante tanto tiempo le había dado un cariz completamente mágico y trascendental a esa unión. Bien había hecho Laura al evitar enamorarse perdidamente de Daniel pues si se lo hubiera permitido estaría pasando por un momento muy doloroso, mucho mayor o quizás igual al que había tenido que obligarse a superar cuando su relación con Manuel se disolvió.
Si no fuera fuerte tampoco estaría en ese momento leyendo tal declaración de profundísimo amor sin una vela encendida a su lado, como le enseñara Sofía que debía hacerse para evitar absorber las vibraciones que los autores dejaban en sus letras mientras las creaban.

Ya no importaba, ya faltaba poco para terminar la lectura e iría hasta el fin asumiendo las consecuencias de sus actos, tal y como lo había hecho desde niña, no por nada ese era uno de los rasgos que la identificaban.

Al llegar al final del cuento, Laura entendió que como en el que había leído antes, en el corazón de Daniel residía un gran temor a perder lo que había conseguido con tanto esfuerzo, mismo que surgía una y otra vez mientras disfrutaba de la felicidad, convirtiéndose él mismo en el profeta de sus momentos oscuros, los cuales vivía y causaba como para no perder su record de fiabilidad. En este punto se sentía una vez más como el viudo que está convencido de que no volverá a encontrar un amor igual al que vivió con su tan amada esposa, no se le puede culpar, en realidad nunca volverá a encontrarlo, porque así reviviera ella ya habría cambiado y no sería la misma mujer a la que se vio obligado a enterrar.
FIN

viernes, febrero 16, 2007

Un cuento mientras se lee otro (8)

Tarde de confirmaciones, de eso se trataba ese rato, acababa de leer una frase de Lao Tze que aseveraba algo que ya sabía, la razón por la cual había decidido tomar distancia algunos días. Si no lo hacía así Daniel podría seguir alimentándose de la energía que Laura le prodigaba y ella la necesitaba mucho para cerrar algunos ciclos inconclusos y para poner en marcha proyectos que continuarían el procedimiento, buscando completar el proceso de ser la mujer que quería ser. El viaje reciente ya había sido un paso en el camino hacia la consecución de esa meta, ya se sentía mucho más parecida a la mujer que deseaba ser, a la mujer que admiraba.

miércoles, febrero 14, 2007

Un cuento mientras se lee otro (7)

En ese cuento Laura descubrió que estaba descrito a la perfección el sitio al cual deseaba llegar Daniel con sus intentos fallidos de meditación. Daniel no tenía porque envidiar la capacidad de visualización de la que le había hablado Laura, él mismo con un poco de disciplina podría superarla si así lo deseaba.
Como se dio cuenta Laura luego de pasar tanto tiempo al lado de Daniel, él podía dejar de encumbrar las capacidades que veía en los demás para comenzar a cultivar las propias, mismas para las cuales tenía mucho potencial pero que su dispersión tanto mental como emocional le impedía disfrutar y desarrollar. Laura poco a poco entendía que una de las misiones en la vida de Daniel era ser por sí mismo, sin necesidad de tener un recipiente que le diera forma y guía.
Finalmente había llegado a la anhelada escena del cuento. Fue mejor de lo que creía y nuevamente se alegraba tímidamente por haber leído el segundo escrito de Daniel sólo después de verlo, si hubiera sido de otro modo únicamente habría servido para reavivar los deseos que ya no se cumplirían. Le quedaba una sensación extraña, estaba casi segura de que había estado leyendo la descripción de una muy íntima situación que había ocurrido entre ellos, quizás de varias, pues era claro que esos párrafos habían sido cuidadosamente escritos por un Daniel que utilizó todos sus buenos recuerdos y lo mejor de su imaginación para lograrlos… no, por más que una parte de su corazón deseara estar de nuevo con él, a cada momento lograba convencerse más de que una situación así no se daría entre ella y Daniel.

lunes, febrero 12, 2007

Un cuento mientras se lee otro (6)

No, ya no le quedaba duda, el cuento estaba rociado de tantas frases cliché y de cursilerías que sabía lo absurda que había sido la decisión de los dos, dejar que Paula partiera hiriendo de muerte el amor que se tenían el uno al otro, era explicable solamente a través de la racionalidad ilógica de los sentimientos. A sus ojos la única salida plausible era que siguieran juntos de un modo u otro. Le parecía una completa tontería que hubieran seguido con sus planes, cada uno por su cuenta si al tiempo estaban cultivando un vínculo tan puro y auténtico, no eso definitivamente no cabía en el corazón de Laura. Ella creía que en esos casos uno hacía lo necesario para sincronizar las vidas de los dos seres involucrados en tales situaciones; con su terquedad sólo se hacía más evidente la falta de perspectiva que tenía, seguro que una inteligencia mayor estaba viendo todo el cuadro desde una distancia tan enorme, que la pataleta mental de Laura sólo podía causarle una sonrisa similar a la que mostramos los seres humanos cuando nos sentamos a observar las tareas de las que son capaces los insectos, pero eso no importaba, así le dieran en ese instante la razón de ese suceso, ella seguiría pensando durante mucho tiempo más que para el amor verdadero no hay distancia que valga y que si uno se va el otro tarde o temprano intenta seguirlo sin intentar pasar la página o encontrar a otra persona que ocupe su lugar, simplemente porque ella seguía viviendo, para ese tiempo, en un mundo ideal.

jueves, febrero 08, 2007

Un cuento mientras se lee otro (5)

Su mente estaba siendo buenita con ella, le ayudaba a entender poco a poco que las coincidencias que antes se esforzaba por entender como designios divinos eran únicamente el índice en el libreto de su vida, le daban pistas acerca de lo que ocurriría pero no eran sentencias acerca de hechos fijos o probables, eran como el preview de su vida.

Laura creía que las palabras de la astróloga de Daniel sólo habían dicho lo que él quería oír, pero como Laura aún se sentía atraída hacia él era muy difícil saber si lo que creía era la base para darle rienda suelta a sus emociones o una premonición auténtica, de todos modos no tenía ánimos para descifrarlo así como no le preocupaba el haber olvidado una de las ciudades francesas que mencionó durante una cena que compartió con él, le había hecho gracia la risa de Daniel cuando llamó su atención sobre el modo en que las nombró, una en español y la otra en francés.
En ese punto creía que esas coincidencias que ella estaba apenas aprendiendo a interpretar podrían ser muchísimo más confusas para una persona que se denominaba a sí misma como “ignorante” en el terreno de la espiritualidad y las leyes universales, sabía por experiencia propia que sólo se aprenden ciertas lecciones al vivirlas y que ya había cometido varios errores con él al darle las respuestas a preguntas que él ni siquiera había llegado a hacerse, pero de nuevo, no podía devolver el tiempo o no le era permitido, sólo podía ser paciente, algo que le costaba hasta el alma, para esperar cómo seguían desarrollándose los hechos, porque estaba claro que había ganado un amigo muy valioso y el una amiga muy valiosa, por lo que ninguno de los dos estaba dispuesto a perder la pista del otro. Mientras pasaban los años se daría cuenta de si estaba en lo cierto y de si Daniel estaba en lo cierto, en cuanto a quien consideraba la mujer de su vida, Laura de momento no veía a nadie que pudiera llevar ese título, de momento… quizás allí pudiera renacer la fe que tenía tan muerta por esos días.

Entre las confirmaciones que podía hacer estaba la de que Daniel creía que no podría suplir las necesidades de Paula, al menos no del modo en que ella estaba acostumbraba, esa era una de las causas de su constante aflicción encubierta, una de esas facetas de él que negaría incluso si se le pusieran en frente pruebas de ella. Estaba notando que era capaz de ver a través de él emociones e incluso sentimientos a los que Daniel llegaría sólo varios días después, por eso la sorprendía tanto que él no la hubiera gritado o incluso echado de su casa mientras estuvo allí, pues al fin al cabo si alguien se lo hubiera hecho a ella su reacción habría sido mucho más airada y violenta que las diplomáticas sonrisas acompañadas por silencios que él emitía cuando tocaba puntos que Laura consideraba críticos. Tenía la sensación de que le era fácil percibir cuando se estaba adentrando en espesas selvas emocionales. Entre más entendía y más analizaba, más deseos sentía de compartir con Daniel sus conclusiones o quizás con otros para que disfrutaran de lo que ella, nada humildemente, consideraba una muy buena composición literaria, quizás hasta podría ayudar a algún desconocido a entender los hechos de su vida, todo por esa maldita o bendita manía de querer ayudar hasta a quienes no se lo pedían, misma que sentía, la convertía en alguna especie de santa a la que el Universo no le permitía portarse ni un poquito mal porque tarde o temprano se lo cobraría, de hecho estaba sorprendida porque no le había pasado nada atroz luego de meterse en terrenos que al parecer sólo le correspondían al poder mayor. Igual ¿qué sentido tendría mostrarle sus conclusiones?, sólo estaría repitiendo el error del que ya se estaba arrepintiendo. El proceso de Daniel era único e irrepetible, sólo él podía atravesarlo como, cuando, donde y con quien debía, si Laura insistía en interponerse podría echarse encima una carga con la que no podría seguir adelante, pues para sí ya tenía mucho con lo qué lidiar.

Conforme iba avanzando por las páginas del cuento que Daniel había escrito para Paula, Laura podía darse cuenta de que era una oda al amor que había sentido por ella y que ahora pataleaba en el interior de él negándose a morir. Leer una gran larga plana en la que se leyera “Daniel ama a Paula” tendría el mismo significado, pero Daniel se las había arreglado para hacer que ese sentimiento tomara giros interesantes y se expresara de modos mucho más creativos y amenos que los garabatos de un niño de 5 años que está aprendiendo a comunicarse de forma escrita. En ese momento Laura estaba impedida para determinar si este cuento era más cursi que el anterior o si sólo lo sentía así luego de los sucesos recientes. Se preguntaba ¿por qué no había visto antes lo conectado que estaba Daniel con su parte femenina?, pues por el modo en que escribía era obvio que su entendimiento de la naturaleza femenina sobrepasaba con mucha ventaja el que ella misma tenía de su género opuesto, por eso le habría gustado tener la oportunidad de relacionarse más con hombres durante su pubertad y su adolescencia, estaba convencida de que eso le habría ayudado a comportarse más adecuadamente en presencia de quienes le atraían, pero por otro lado sabía que justamente su crianza y los escenarios que rodearon su crecimiento moldearon la característica personalidad que parecía atraer a personas interesantes, mismas que sentía sólo llegaban a atisbar un poquito de ella como los asistentes a una feria que entran durante unos minutos a maravillarse con el aspecto de la mujer barbuda, mismos que más tarde abandonan el sitio con una mezcla de alivio y temor al saber que no tendrán que encontrarse con una rareza así a menos que ellos así lo decidan, no a esas personas no les gustaría entablar amistad ni ninguna otra relación duradera con un fenómeno de esos.

miércoles, febrero 07, 2007

Un cuento mientras se lee otro (4)

No, por más que leyera no tenía sentido que intentara encontrarse en esas letras, así la protagonista misma hablara de la coincidencia entre el tiempo del viaje y su edad, ambas tenían cinco lustros y dos años, no, ya no quería martirizarse pensando que podría ser ella, pues estaba claro que esa era la edad aproximada de Paula cuando habían comenzado a estar juntos, ese tiempo que fue tan largo y significativo para Daniel; de ella no podía hablar porque no la conocía, sólo sabía lo que él le había contado y los sentimientos que estaban regados en el escrito, el amor abundante que todavía latía en su corazón por ella. Paradójicamente en ese momento Laura estaba lejos de Daniel pero cerca de Paula, por motivos de estudio, plata y trabajo ahora vivían en la misma ciudad pero en sitios muy distantes el uno del otro.

sábado, febrero 03, 2007

Un cuento mientras se lee otro (3)

El archivo. Ese sería el último contacto que tendría con él durante algún tiempo, ahora no necesitaba vacaciones con él sino de él, no porque lo odiara o le guardara resentimiento alguno, sino porque necesitaba reconciliarse consigo misma luego de sentir que se había traicionado, todo por querer ir tras sus deseos ignorando sus presentimientos, pero de eso se trataba la vida y por eso le alegraba haber realizado el viaje.

Si hubiera alguna forma de viajar en el tiempo habría dudado al preguntársele en una realidad alterna si viajaría luego de saber el desenlace de la situación, precisamente por ese tipo de dudas estaba segura de que el viaje en el tiempo no existía o si era un hecho sólo estaba al alcance de aquellas personas que fueran capaces de controlar sus pensamientos casi tan bien como controlan sus palabras las personas “bien educadas”, no, si cada persona en el mundo tuviera la posibilidad de cambiar el tiempo a su antojo difícilmente la vida en el planeta sería viable, pues a cada individuo le parecería que si tuviera una máquina del tiempo en la sala de su casa podría hacer lo que quisiera con ella y dejaría de ser sí mismo, pues en el procedimiento perdería su esencia.

En este momento necesitaba alejarse de él para sanar las heridas que su propio comportamiento le había causado, ya no tenía sentido seguir diciendo lo que se debía hacer en esos casos pero no ejecutarlo, estaba segura de que para sentirse mejor el menor contacto con él era necesario, que para llegar a reinventar ese vínculo deberían pasar al menos un par de semanas sin saber de él, ya no tenía nada que perder, apostó para ganar lo que quería pero la apuesta no salió como esperaba, ahora sólo podía retirarse para calcular nuevas probabilidades en nuevos escenarios, algunos que dependían en mayor medida de ella, en los que tenía más experiencia y por ende en los que más ganaba, así poco la llenaran.