sábado, febrero 17, 2007

Un cuento mientras se lee otro (9)

Laura estaba sorprendida de su propia fuerza.

A pesar de que se había negado a analizar a Daniel a través del cuento que había escrito no pudo evitarlo, su curiosidad era uno de los rasgos más vivos de la niñez que todavía la acompañaba. Faltando poco para terminar su lectura descubrió una prueba más para sus previas sospechas.
Daniel había llegado a sentirse tan o más solo de lo que ella se estaba sintiendo en ese momento, el hecho de que Paula apareciera en su vida y se quedara en ella durante tanto tiempo le había dado un cariz completamente mágico y trascendental a esa unión. Bien había hecho Laura al evitar enamorarse perdidamente de Daniel pues si se lo hubiera permitido estaría pasando por un momento muy doloroso, mucho mayor o quizás igual al que había tenido que obligarse a superar cuando su relación con Manuel se disolvió.
Si no fuera fuerte tampoco estaría en ese momento leyendo tal declaración de profundísimo amor sin una vela encendida a su lado, como le enseñara Sofía que debía hacerse para evitar absorber las vibraciones que los autores dejaban en sus letras mientras las creaban.

Ya no importaba, ya faltaba poco para terminar la lectura e iría hasta el fin asumiendo las consecuencias de sus actos, tal y como lo había hecho desde niña, no por nada ese era uno de los rasgos que la identificaban.

Al llegar al final del cuento, Laura entendió que como en el que había leído antes, en el corazón de Daniel residía un gran temor a perder lo que había conseguido con tanto esfuerzo, mismo que surgía una y otra vez mientras disfrutaba de la felicidad, convirtiéndose él mismo en el profeta de sus momentos oscuros, los cuales vivía y causaba como para no perder su record de fiabilidad. En este punto se sentía una vez más como el viudo que está convencido de que no volverá a encontrar un amor igual al que vivió con su tan amada esposa, no se le puede culpar, en realidad nunca volverá a encontrarlo, porque así reviviera ella ya habría cambiado y no sería la misma mujer a la que se vio obligado a enterrar.
FIN

2 comentarios:

vladimir dijo...

Bueno, acabo de leer el cuento, acerca de quien que leía otro cuento.
Habiendo avanazdo en mi lectura, tal vez ahora estoy menos en desacuerdo con muchos planteamientos, o tal vez los posts de enero y febrero 2007 reflejan a una persona distinta a la de enero de 2006. Creo -no me atrevo a decir que sé- haber visto algunos razgos de la personalidad de "L", incluso algunos que yo también tengo y a los que que justo estoy batallando con fiereza ahora. Pero bueno, eso ya será tema para discusiones futuras. Mañana continuaré mi lectura.

Licuc dijo...

Vladi muchas gracias por tan profundos y atentos análisis.