jueves, abril 05, 2007

Asumiendo con cansancio

Anoche pensaba en toda la actividad febril, principalmente de tipo mental, que he emprendido los últimos 3 meses intentando encontrar una actividad productiva y satisfactoria en la cual ocuparme. La cadena de pensamientos surgió luego de hacer una lectura en la fila del banco. El tema eran distintas formas de meditación propuestas por un tipo que se dedicó mucho tiempo al asunto – Osho -. Este libro lo he abordado con una actitud muy distinta de la que me llevara a él hace un tiempo. Creo que me está pasando lo de hace unos años con Coelho, al comienzo encontré un par de libros suyos muy interesantes pero con el pasar de sus títulos me fui decepcionando hasta dejarlo por completo.
En mi lectura reciente, si bien le encontraba giros interesantes, en otros puntos cuestionaba una a una sus palabras conforme las iba leyendo, pero debo reconocer algo que me ha llamado la atención de esos párrafos, desde que inicié la lectura, unas semanas atrás: no quiero hacer lo que debo, esperar.

En mi mente surge la imagen de un tronco horizontal, hueco, perforado en varios puntos a lo largo, no sé si me haga entender. Es como un tubo de pvc con varios agujeros por los cuales se escurre el agua cuando intenta pasar por él. Si quisiera un solo chorro en vez de goteras debería tapar algunos orificios para que uno solo gane presión, pero con tantas disertaciones dentro de mi cabeza lo único que logro es que se abran más agujeros cada vez. En ocasiones trato de cerrar algunos botando cosas, borrando archivos y recordando lo que realmente quiero hacer, pero la decisión me dura poco y las filtraciones vuelven a aparecer.

Pocas certezas existen en mi vida y metas que creía me iban a motivar durante largo tiempo ahora parecen inútiles, parecen verdugos que me obligan a olvidarme de mi presente para poder disfrutar del anhelado futuro, es entonces cuando comienzo a cuestionarlas y asimismo los esfuerzos casi irracionales que demandan. Concluyo que poco sentido tiene sacrificar el presente para poder disfrutar el porvenir, que tiene más asidero disfrutar desde ya y no amargarme por conseguir objetivos que desde ahora sé que me complicarán la vida más adelante.

(Mientras he escrito este texto me he detenido para fotografiar un arco iris doble, la mitad de él es la más brillante que haya visto en mi vida).

Y bueno… el cansancio se refiere al que he sentido esta mañana mientras me bañaba, sentía los brazos cansados como si llevara mucho tiempo ejerciendo actividades sin cesar, luego comencé a pensar en que así ha sido. Sólo hasta ayer tomé la decisión de “tomarme unas vacaciones” en medio de este desocupe que me carcome porque yo se lo permito.
Es momento de dedicarme a cosas improductivas de forma consciente y sin sentir culpa, así voy entendiendo la sensación corporal, es simplemente información que me da de lo cansado que se siente al tratar de seguirle el paso a la mente, esa que nunca está conforme y que cada vez desea algo más y que por ende se convierte en un obstáculo hacia la iluminación, hacia la tranquilidad, en especial entre menos sepa cómo desobedecerla.
Quedo debiendo la foto porque tengo un problema técnico.

2 comentarios:

Vladimir dijo...

Sobre Osho, debo admitir que mi opinión es completamente infundada ya que nunca he leído uno sólo de sus libros.
Yo la verdad yo leo muy poco (hasta cuando tenía 8 años leía más papel que hoy), y antes de dedicarme a leer un libro primero investigo todo acerca del autor, el libro y sus otros libros. En toda clase de sitios hay toda cantidad de reseñas, aunque amazon es particularmente bueno.
... Entonces, Osho nunca ha llegado a mis ojos porque la conclusión al leer los reviews de sus libros es que es un charlatán.
De todos los autores hay opiniones diversas, y hay gente que no está de acuerdo con sus ideas, pero en el caso particualr de Osho la opinión de "fraude" es constante.
Bueno, ahora si volviendo al tema, tu meditación acerca de la inutilidad de los sueños a largo plazo y de vivir para el futuro me suena familiar, y aunque me veo tentado a opinar, sé que es un camino que debe recorrer uno mismo, así que lo que haré es dejarte seguirlo, y no interferir.

Paradox dijo...

Vladimir yo soy de las que lee de todo y poco tiempo pasa sin que lea un libro entero.
Desde que salí de la universidad me he dado gusto leyendo cuanta cosa me interesa y me consigo, gracias a que ahora no tengo la presión académica encima.
Ayer justamente pensaba en que detesto las reseñas y críticas. Las biografías me parecen interesantes dependiendo del personaje pero las críticas y reseñas realmente no son para mí. Me aburre en extremo la gente que lee un libro o va a ver una película porque fulano le dijo que era buenísimo o buenísima, aunque a veces caigo en esa práctica, pero sobretodo cuando se hace reiterativa, es decir que si más de una persona me dice que vea x cosa o que la lea y no hay relación entre ellas ya me parece que la vida me quiere decir algo, entonces intento hacerle caso.
Yo para comprar un libro o decidirme a leerlo, con las películas para decidirme a verlas, observo a los autores, directores y actores hablando de su obra, leo las contraportadas, en especial esas que traen un pequeño resumen y nada más, si me gusta le hago si no pues nada, lo dejo.
En cuanto a Osho ya me he dado cuenta de que es un tipo al que, como a ninguno, no hay que tragarle entero y que como todos los libros te da algo distinto dependiendo del humor con que lo leas.
Finalmente gracias por el respeto pues sé que viene de un profundo sentir.