martes, junio 26, 2007

Juegos Pirotécnicos Emocionales

Cuando era niña y discutía con mi mamá a veces llamaba a mi papá, él me decía que me fuera a donde él y acto seguido yo comenzaba a armarme películas de cómo sería vivir con él.

Gajes de ser hija única con padres separados.

Muchos años después nunca he vivido únicamente con mi papá, pero esos arranques emocionales parecidos a los juegos pirotécnicos siguen teniendo cabida en mí.

Esta tarde estaba dedicada a gestionar mis solicitudes de ingreso a las universidades en UK para dejar todo listo antes de irme al trabajo de campo, poco a poco comencé a darme cuenta de lo evidente. En algunas se demanda el envío, desde ya, de copias de documentos que valen un dineral. Todas las vueltas conllevan gastos y la plata con la que se supone me iba a mantener por allá mientras me comenzaban a pagar los estipendios de mantenimiento, la necesito ahora mismo para concretar el sueño que se hará realidad en más o menos un año, total, me tocó ponerme la cara de la vergüenza y escribirle a mi amigo para decirle que muchas gracias por su ayuda pero que por estas razones no puedo ir.
Ya le escribí también a la coordinadora del programa exponiéndole el asunto para que me reemplacen con otra persona.

Sostenerse en lo que se quiere es muy complejo. Ya lo experimenté antes cuando estuve más de un año intentando volver con mi ex para al final darme cuenta de que era una muy mala idea. Ahora estoy luchando por algo que será sólo mío, algo que al tenerlo nadie podrá quitarme y es la experiencia de vivir en una tierra extraña aprendiendo muchas cosas que me encantan.

La luz del faro puede encandelillarte pero si no estuviera ahí no sabrías hacia dónde ir.

Tablero de Ajedrez

Ayer mi día estuvo así. Me levanté tardísimo tratando de recuperar el sueño de horas anteriores con descanso mediocre. Desayuné todo lo que pude y me senté frente al pc con ganas de practicar el toefl, antes revisé uno de mis correos y me sorprendí muchísimo. Uno de mis amigos de lejos, que fue compañero mío en la u me había contestado que sí había una posibilidad de que trabajara en campo justamente donde está o estaba él, ahora no lo tengo muy claro, además había dos correos más de una conocida de él donde me enviaban la información para participar en una convocatoria de un voluntariado pago en zonas fuera de Bogotá, junto a un formulario para participar en la misma. De repente mi planeación cambió forzosamente y me dediqué a llenar el documento porque lo necesitaban para ayer mismo, luego volví al plan original de repasar inglés mientras pensaba en lo buenos amigos que son los hombres y no tenía ni idea de la sorpresita que me iba a llegar después para confirmarme que las mujeres podemos ser unas perras.

El sólo hecho de que esté usando palabras fuertes a pesar de que casi nunca lo hago, refleja mi ofuscación.

A media tarde me llamaron del sitio de la convocatoria para contarme todos los detalles o al menos los importantes, además me preguntaron si luego de conocerlos estaría dispuesta a aceptar el trabajo, dije que sí, porque empata perfecto con el tema de la maestría que quiero hacer, me interesa más la experiencia que la plata en este caso, entre otras cosas tengo que irme a vivir a donde me manden 5 meses, por lo que poco a poco la idea de independizarme se va haciendo realidad.

Entre los requerimientos me dijeron que se necesitaban 300 mil pesos para empezar porque se demoran en hacer el primer pago allá en la zona, de resto pagan con juicio. Contenta llamé a una amiga para contarle y para pedirle que por favor me pague la plata que me debe por haberle ayudado a hacer la tesis como quedamos desde el comienzo, pero cometimos el error garrafal de no aclarar la cifra. Me confié porque ya habíamos trabajado juntas y todo había salido bien, pero me equivoqué rotundamente. Reaccionó súper mal, terminó diciéndome que de haber sabido que le iba a cobrar tanto, habría hecho todo sola y ante mi expresión de preocupación por nuestra amistad, me dijo que si la amistad se acababa por eso a ella no le importaba. Yo luego le dije que la dejaba para que se calmara porque era obvio que conmigo al teléfono no lo iba a lograr y así quedó el asunto. Me dio tanta rabia que me puse a llorar pero ahora estoy más tranquila, esperaba eso de cualquier persona menos de ella.

Por vainas como esta es que entiendo tan bien que pasen cosas como que Bree y Susan de Desperate Housewives se agarren porque la primera no quiere echar al agua al marido y así salvar de la cárcel a Mike el amorcito de la segunda, así somos las mujeres, sin embargo yo creía que como entre ella y yo no había líos de tipos y como no tengo novio podía andar libre de tales pendejadas pero no, de líos emocionales porque la verdad es que me siento traicionada y ya sé que la amistad se acabó y punto. Ahora que me pague y que le vaya bien en la vida.

sábado, junio 23, 2007

Lecturas

Esta semana ya he terminado dos libros de autores colombianos. Recursos Humanos de Antonio García Ángel y Delirio de Laura Restrepo. Con el primero me reí como enana y con el segundo me apasioné por quién sabe qué vez con lo hermosa que es mi ciudad. El primero me encantó, se le nota lo bien trabajado que está, mientras que con el segundo me quedó como faltando algo, medio meloso el final, medio… mmm ¿cómo decirlo?, creo que le da como mucho contentillo a uno pero en fin. En todo caso quedé con unas ganas irresistibles de escribir y hasta descubrí cosas mías que no andaba buscando, como suele ocurrirme. He estado pensando en soltarme, en simplemente aplazar cuanto plan de viaje tengo para cuando regrese de hacer mi maestría.

Cambio Extremo

Estoy usando todas mis virtudes literarias para re escribir mi currículum vitae con el propósito de darle un vuelco total a mis posibilidades laborales.
Estoy cansada de la gente poco seria y de que me ofrezcan trabajos de medio pelo en donde uno se enloquece y tiene un impacto nulo en los demás. Supongo yo que debo dejar de hacerle el feo a muchas cosas por lo que he cambiado mi esquema de pensamiento, ahora ya no busco el trabajo que más me guste sino el que menos me disguste.
Tengo echadas las redes en varios lagos a la espera de que algún pez desprevenido se enrede en ellas. Ya se me está quitando el miedo a meterme en una zona donde el órden público esté desordenado porque me dá más miedo que se me desordene la cabeza haciendo selección de personal, mientras decido el futuro inmediato de miles de desconocidos… yo no soy quien para decirles qué deben hacer con sus vidas cuando tan a menudo me siento tan perdida en la mía.
Quizás deje que la clínica me conquiste, porque si tengo que escoger entre estar frente a alguien ayudándole a resolver sus problemas y una oficina haciendo cosas de recursos humanos, entre ellas ISO y nómina me quedo con lo primero, y si además toca hacer eso en una población perdida en la manigua pues que así sea, sentiré que un bien le estoy haciendo a alguien y no que estoy perpetuando la práctica nacional de tumbar al otro y de conseguir lo que se desea sin importar sobre quien haya que pasar.

martes, junio 12, 2007

Terapias: la de desnudarse y la del chorizo

Esta entrada no necesita advertencia porque a pesar de sus nombres no se trata de ningún tema para mayores de edad.

La primera la atravesé el miércoles.

Luego de dos meses de tener la fórmula nueva para mis gafas me fui al centro para que me la hicieran y de pasada hice otras vueltas. Como de costumbre dejé tanto la montura diaria como la de sol y me fui a la BLAA para pasar el tiempo mientras ellos se encargaban de su tarea. En el camino paré en una cafetería de esas tradicionales con un negocio de cabinas telefónicas al frente para llamar a mi papá. Es curioso porque si hubiera llevado mis anteojos muy probablemente me hubiera sentido intimidada al ver esa cantidad de señores tomando tinto y conversando en ese lugar. Ya adentro del cubículo y sintiéndome más segura, luego de comprobar que ninguna de esos hombres me haría daño por estarme metiendo en su dominio tomé un par de fotos con mi celular para reírme del asunto más tarde, de hecho ya lo estaba haciendo pero por dentro.



Digo que esto es una terapia porque para mí mis gafas son como mi otra piel. Varias veces me han preguntado si me haría la cirugía para corregirme mis problemas visuales pero no he querido entre otras cosas porque no me gusta operarme de nada a menos que sea realmente necesario y la razón de más peso es que me gusta tenerlas, hacen parte de mí y de mi personalidad, sería lo que salvaría en un naufragio porque con ellas me siento segura, me recuerdan mis múltiples defectos y que debo acercarme a los demás para entender sus formas de vida de modo completo. De todos modos este día no fue tan complejo como los otros en que me quedo sin gafas por al menos un par de horas. Había almorzado con mi papá y me encontré luego de que saliera del trabajo para ir a tomar chocolate con queso y pan a la Florida, un salón de té que queda sobre la séptima cerca de la 19, fue muy divertido el ratico.

Al día siguiente fue la otra terapia.

Mi abuela materna, que en paz descanse, cuando tenía muchos problemas decía en la casa que se iba para el chorizo y sólo volvía varias horas más tarde. Poco a poco sus hijos y su esposo entendieron que el chorizo era cualquier lado, se trataba de coger el primer bus que pasara para irse en el hasta el fin de la ruta, luego se bajaba, daba una vuelta, comía algo y se devolvía, de todos modos muchas rutas en Bogotá suelen ser circulares y es sencillo lograrlo.

El jueves me ví repitiendo los pasos de mi ancestro sin proponérmelo. Estaba en Fontibón y quedé con mi papá para almorzar otra vez, me dijo que cogiera un Germania con no sé qué otros detalles para llegar a su oficina sin tener que caminar tanto, mas al salir era tal la cantidad de rutas con ese nombre que me decidí por cualquiera sin pensarlo tanto. Resulté en una que sube por toda la 26 hasta arriba de la circunvalar y sospeché que bajaría por la 19 dejándome más cerca de mi destino. Cuando pasaba más o menos al frente del sitio por donde se sube a Monserrate miré la tabla y efectivamente, la 204 era ruta circular y me serviría para mi propósito, mientras llegaba me dediqué a disfrutar del paisaje y a conocer con mis ojos los sitios que sé están en Bogotá pero que no había experimentado, aunque un poco indirectamente, de primera mano. Ahora tengo más nociones de hasta dónde va el Externado, de dónde queda la Universidad América y lo cerca que están de la iglesia del barrio Egipto, mientras pensaba que si sabía dónde estaba y para dónde iba todo estaba bien, justo como ocurre en mi vida, sólo que en mi existencia no estoy montada en la buseta yendo a mi destino sino todavía en el paradero viendo cuál es la ruta que me lleva más directamente.


lunes, junio 11, 2007

Losing fear

Last Wednesday I was walking for La Candelaria when I saw a foreigner guy seems like lost, I asked him first in spanish believing maybe he could understand me but I was wrong, I had to repeat my question in english then he was able to give an answer simple but clear, after I said “ok, bye”, and he said “merci”. Obviously he was French or something like that, but the principal is I’m losing my fear to talk in another language, that makes me happy.

martes, junio 05, 2007

Sentada en la Paradoja

La semana antepasada anunciaron en Universal Channel el próximo episodio de Dr. House. El jueves como de costumbre me dispuse a verlo y me encontré con un contenido algo aburrido y que no correspondía con el anunciado una semana atrás. Por andar en el supermercado me había perdido los primeros minutos, así que decidí ponerme al día con la repetición que pasan los domingos.
Me encontré con una sorpresa. El episodio no correspondió para nada con el que ví el jueves sino con el que anunciaron como de estreno la semana anterior. Esta confusión hizo mi domingo más llevadero. Detesto los domingos y encontrarme con esta sorpresa resultó muy agradable.
Como de costumbre, al menos con los capítulos sustanciosos de esta serie, la temática me cuestionó, por eso aunque lo uso, me parece debatible el mote de “caja boba” que recibe el televisor, en fin, el punto es que el paciente de turno rechazó prácticamente sin vacilar la oferta que le hizo uno de sus tratantes para comenzar una carrera científica, tema que le apasionaba y el argumento que le dio para ello fue que tanto él, su médico, como sus colegas eran profesionales muy exitosos pero solos. Él prefería aceptar el hecho de que para estar con su familia debía dejar de lado sus sueños, aquellos que sus allegados rechazaban, para él era más valiosa esa compañía, su presencia, que el posible reconocimiento de miles de desconocidos.
Golpe bajo, muy bajo.
De nuevo estoy sentada acá, en medio de la paradoja.
Las parejas que he visto armarse recientemente surgen en ambientes laborales sin importar cuáles sean, parece que es la salida más fácil a la disyuntiva contemporánea entre la vida personal y profesional.
Estoy sentada en la paradoja porque hace tiempo decidí que le daría prioridad a mi humanidad, a mis emociones sobre mi intelecto mas la verdad es que no he podido practicarlo tanto como quisiera. A veces acompaño a mis amigos pero resultan ser solamente un puñado los que me prestan tanta atención como yo a ellos, me canso de dar tanto sin recibir algo a cambio. Mi único intento de comenzar una relación luego de superar un fuerte rompimiento fue fallido, tampoco valió que pusiera la posibilidad por encima del trabajo.
Ahora la única oportunidad que se ve clara es la de completar mi post grado, Es como si la vida me exigiera eso antes de darme una oportunidad real de encontrar a alguien con quien enseriarme y poder pasar el resto de mi vida.



El video es algo de corte "experimental" que hice una noche viendo tele y está bueno para conmemorar la entrada número cien de esta nueva etapa.

sábado, junio 02, 2007

Mi Demonio Interno

Yo cargo con un monstruo interno al que no he logrado matar de inanición, ni siquiera he logrado domarlo con el látigo de la indiferencia.
Es él y solamente él el culpable de que a ratos me amargue la vida inoficiosamente.

Cuando tomo una decisión mentalmente es él quien me tiene hasta altas horas de la madrugada distraída con cuanto programa hay en la tele para no dejarme pensar en cómo ejecutar el tema, pero apenas se van las luces comienza a minar mi confianza con cuestionamientos de mis propias capacidades.

Este ser que me caracteriza tanto como mi nariz imperfecta es tan prescindible como una prenda de vestir vieja. A veces logro mantenerlo a raya, pero otras simplemente me entrego a sus caprichos y veo fotos ajenas de gente que no conozco pero de la que he oído hablar y me descaro con montañas de críticas ponzoñosas, me molesta que esa mujer irresponsable con sus hijos tenga un trabajo más estable que el mío y que viaje al parecer cada vez que se le pega la gana, que aquella maquiavélica descarada pase tan campante por entre gente que admiré sin que nadie vea la oscuridad de su alma.

Y poco a poco me voy rindiendo más a menudo a los designios del demonio, me vuelvo más mala para adaptarme al mundo, pero al tiempo batallo para no perder mi esencia, porque no tiene sentido que sea mi peor y más duro juez si yo soy la persona con quien pasaré más tiempo en lo que me queda de vida.

Sé que si sólo me dedicara a ser feliz de un rato a la vez todo iría mejor, pero mi disciplina está un poco flaca por estos días y ser tan consecuente con mis palabras resulta muy complicado, más cuando la planeación hecha con anterioridad no avanza al ritmo que yo quisiera y por ende los resultados tardan tanto en llegar.