sábado, junio 02, 2007

Mi Demonio Interno

Yo cargo con un monstruo interno al que no he logrado matar de inanición, ni siquiera he logrado domarlo con el látigo de la indiferencia.
Es él y solamente él el culpable de que a ratos me amargue la vida inoficiosamente.

Cuando tomo una decisión mentalmente es él quien me tiene hasta altas horas de la madrugada distraída con cuanto programa hay en la tele para no dejarme pensar en cómo ejecutar el tema, pero apenas se van las luces comienza a minar mi confianza con cuestionamientos de mis propias capacidades.

Este ser que me caracteriza tanto como mi nariz imperfecta es tan prescindible como una prenda de vestir vieja. A veces logro mantenerlo a raya, pero otras simplemente me entrego a sus caprichos y veo fotos ajenas de gente que no conozco pero de la que he oído hablar y me descaro con montañas de críticas ponzoñosas, me molesta que esa mujer irresponsable con sus hijos tenga un trabajo más estable que el mío y que viaje al parecer cada vez que se le pega la gana, que aquella maquiavélica descarada pase tan campante por entre gente que admiré sin que nadie vea la oscuridad de su alma.

Y poco a poco me voy rindiendo más a menudo a los designios del demonio, me vuelvo más mala para adaptarme al mundo, pero al tiempo batallo para no perder mi esencia, porque no tiene sentido que sea mi peor y más duro juez si yo soy la persona con quien pasaré más tiempo en lo que me queda de vida.

Sé que si sólo me dedicara a ser feliz de un rato a la vez todo iría mejor, pero mi disciplina está un poco flaca por estos días y ser tan consecuente con mis palabras resulta muy complicado, más cuando la planeación hecha con anterioridad no avanza al ritmo que yo quisiera y por ende los resultados tardan tanto en llegar.

2 comentarios:

ApoloDuvalis dijo...

Bueno, si de algo sirve un ejemplo de la cultura pop, recuerda que la saga de Star Wars sólo concluye cuando Anakin es capaz de volver del Lado Oscuro. Creo que la idea no es huir del lado oscuro sino aprender a dominarlo sin que te domine a ti.

Lo que nunca nos dijeron es que eso puede tomar toda una vida, así que no tienes por qué darte látigo si no lo has logrado en tan solo 20 años... ;)

Paradoja Humana dijo...

Tendré que comenzar por ver los episodios de Star Wars que me hacen falta y de momento seguiré en lo de ser medio malita con la gente que toca, que en eso es que se halla la sabiduría... creo.