lunes, diciembre 24, 2007

En un descuido de mi "grinch interno"...



domingo, diciembre 16, 2007

Meanwhile...

Sometimes, like now, space in Twitter isn't enough.

I have a million things on my head.

I need to start to write the proposal I'm going to send to my new client but I'm very affraid of she says I'm asking for too much money.

This year I've learnt I must make business / job search by myself because the idea of to wait until my aunt or my dad help me wasn't really good. I passed several month doing nothing because of that.

I decided to take risks in order to make the money I need to travel and to make gestions for ask my scholarship. Even I have been studying with more discipline than before and I have solved some doubts I had.

Sometimes is necesary start from begin to may correct mistakes, even silly things.

I'm taking risks in others subjects too and fun is coming with it. Furthermore I'm trying to reactivate my social life with some success.

viernes, diciembre 14, 2007

Acentuación de la soledad


No hay nada como tener que esperar sola por más de 3 horas en la sala de urgencias de una EPS a que te vea un médico que no sabrá lo que tienes y que está claramente mamado de ver gente, mientras los demás te restriegan en la cara que tienen a los abuelos, papás, maridos, novias y amigas para acompañarlos.

Odio enfermarme pero odio más no tener a nadie para que esté a mi lado cuando tengo que visitar al médico.

Peor aún cuando va a ser una total pérdida de tiempo

miércoles, diciembre 05, 2007

Mi lado oscuro



Se cambia de persona y se cambia de sensación.

Cada vez me aburre más esto de ser la “mamá” de los que me conocen. Ser la que cuida los tragos por iniciativa propia mientras los demás saltan a la pista para bailotear, ser la que se preocupa porque alguien está sin almorzar, la que hace maravillas con tres pepinos y un montón de pasta, la que llama y llama sin parar a la gente para poder verla luego de meses en que ellos ni siquiera se preguntan si tú estarás viva, la que patrocina la salida con sus cambiantes entradas económicas porque sabes que los demás están peor que tú.

Es muchísimo más divertido ser la princesita que se goza el cuento, la que acepta de buena gana que todo lo bueno que le pasa es algo que se merece y que por ende no tiene sentido cuestionarlo.

Entonces mientras me vuelvo adicta a la buena vida - sí, más, eso es posible – descubro el encanto que tiene lucir las cosas bonitas del joyero y del ropero, tolerar el detestable ruido del secador con tal de lucir un peinado menos natural y hacer más berrinches que de costumbre para conseguir lo que quiero. Esto obviamente es más agradable cuando hay gente que disfruta de todo ello contigo y por estos días eso es lo que me ocurre.

El cambiar de gente, el sentirme cercana a otras personas, distintas a las de antes, me hace pensar que quizás eso de comer con el Diablo a la mesa, es decir, sacar plata de lugares y ocupaciones odiosas para financiar los lujos que uno quiere darse es tan adictivo que difícilmente puede mantenerse el camino del ascetismo, menos sin sentirse solo, porque los demás andan montados en una película súper distinta a la de uno.