lunes, diciembre 29, 2008

Delirios de vacaciones

Mientras la ciudad se desocupa, el clima se seca y muchos descansan yo sigo aquí haciendo entrevistas y teniendo fantasías.

A veces me encuentro en un bus soñando despierta, imagino que paseo por las calles de Cartagena, el calor de la tierra y la luz del sol me abrazan… abro los ojos y sigo con la mano aferrada a un tubo para no caerme a causa de los bruscos movimientos de la bestia de metal que me transporta.

En otras ocasiones, cogida por la tarde, decido subirme a un taxi para aprovechar la fluidez de las calles bogotanas en ésta época del año.
Mientras un conductor abnegado se encarga de llevarme a mi destino me concentro en el ruido de los carros, más especialmente en el de un Transmilenio que pasa al lado, visualizo un avión, me parece que el sonido es muy fuerte como para salir de un vehículo terrestre, por más grande que este sea, entonces me veo a mí misma en el aeropuerto lista para irme de viaje a algún lugar paradisíaco. Unos segundos más tarde el taxista interrumpe mis ensoñaciones al preguntarme si apruebo la ruta que me propone para que pueda llegar a la siguiente entrevista.

Los goterones que amenazaban con convertirse en un gran aguacero se han secado. Mientras recogía los resultados de un examen médico de mi mamá el sol típico de esta época ha espantado a los nubarrones grises que querían robarle protagonismo. Al llegar a la sala de espera, del consultorio al cual debo entrar, el olor a habitación de hotel recién aseada me toma por sorpresa, para nada debería ser así, estoy en una clínica, ni mi cansancio, ni el hecho de que casi todas las personas que conozco estén de vacaciones, ni la luz amarilla y natural que me ilumina desde atrás cambiarán ese hecho.

Aún me falta entrevistar a 5 especialistas, incluido el que espero, suena un celular igual que el mío cuando me llaman por temas de trabajo, pero no me inquieto, en la carrera de esta tarde lo he dejado en un bolsillo del suéter con el que hice ejercicio más temprano. En la voz de la mujer que habla, reconozco el agradable acento valluno que a veces parece el de mi ángel de la guarda, casi a todos los sitios que voy hay al menos una persona que habla de ese modo, me recuerda la posibilidad que tendré en breve, de visitar tan adorable tierra, todo por motivos de trabajo, pero no importa, ya hallaré el modo de sacarle un poco de descanso para hacer realidad algunas de mis fantasías mientras llega el momento de las vacaciones grandes, las de semana santa.

lunes, diciembre 22, 2008

Era amargura

Hasta hace unas horas mi día, mi noche era amargura, sólo amargura y mi mente inquieta me fue llevando por caminos, por rincones, fue haciéndome olvidar el motivo de la tristeza.

Hasta hace unas semanas creía que el saber lo que se quiere hacer en la vida era una epifanía suficiente para cambiar el rumbo del destino, ahora entiendo que es sólo el comienzo del camino.

Hasta hace unos segundos me aguanté las ganas de decir que he descubierto algo maravilloso, porque soy uno de esos bichos raros a los que el conocimiento les produce la sensación de mariposas revoloteando en la panza, hoy supe de él y se ve como un tipo muy, muy interesante.

sábado, diciembre 06, 2008

Renuncias

Cuando se es niño es frecuente tener muchísimos sueños: ser bombero, enfermera, maestra, casarse, etc. Luego cuando van pasando los años uno se va dando cuenta de que se tiene miedo al fuego, se es asquiento, impaciente o adicto a la soledad y los sueños cambian.
En la medida que uno crece va notando que hacer realidad simultáneamente todos los sueños es poco más que imposible y entonces tiene que decidir si será el mejor de los papás o el mejor de los profesionales, de la casa o de la oficina.
Llegan las renuncias, uno se hace a la idea de que si brillará por el modo en que hace cuentas no lo hará por el que juega al fútbol, que para lucir en un área debe renunciar a otras y que lo más sabio para hacerse feliz es concentrarse en aquello que entrega cantidades inconmensurables de satisfacción y claridad.
No, yo nunca ilustraré como lo hace ella, pero quizás sí escriba algún día como lo hace ella.
Eso deseo.

sábado, noviembre 15, 2008

Asuntos laborales


Mi cuerpo dice "me tiene jarto su trabajadera", esta mañana no quería levantarse temprano y ¿quién podría culparlo? Me la he pasado trabajando y socializando como hace mucho tiempo no lo hacía.
El cansancio de vivir la vida es rico, pero es cansancio real y en algún momento uno necesita parar para descansar.
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Anoche en un break revisé ofertas laborales y había una como interesante, ofrece estabilidad, si es que tal cosa existe en el mundo de hoy, pero cuando consideraba enviar mi hoja de vida lo 1o que pensé fue que me daría mucha cagada con mi jefe dejarla tirada ahora que hay tal cantidad de trabajo, luego no recuerdo bien qué pensé, quizá que como de costumbre estoy siendo muy madre con los demás.
Tampoco niego que me encanta el modo de trabajar en la ofi, el ambiente es relajado, pero no me mataría trabajar "dentro" de la agencia porque francamente con tantas interrupciones no rinde tanto como en casa - mía o de mi jefe -.

No sé si es el cansancio, pero francamente me siento saturada, en este punto, de temas médicos.
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Si me pagaran por detectar espacios innecesarios, los transcriptores, responsables de los errores, me odiarían.
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Es imposible que todos los venezolanos sean tan ineptos como los que hicieron estas transcripciones, a Dios gracias.
10-11-2008

Update
Terminé de hacer los reportes y en el camino descubrí que no era la única que estaba saturada, ¡qué alegría!
15-11-2008

lunes, septiembre 29, 2008

El significado de mis sueños

En las mañanas me gusta demorarme en la cama, esto quiere decir que me gusta quedarme mirando el techo y recordando lo que acabo de soñar para saber cómo me siento al respecto y así encontrarle un significado personal a los símbolos, sin embargo de vez en cuando, sólo para confirmar o porque no entiendo nada de lo que recuerdo, reviso alguna fuente que me dé luces acerca de lo que soñé.

Este es uno de los significados de lo que recuerdo de mis viajes nocturnos más recientes y su fuente:

(...) Repartir pan en el sueño es signo de buen augurio, siempre que el dador sea de mayor jerarquía que el o los que lo reciben. Cuando un difunto ofrece pan en el sueño, vaticina que el que lo recibe le vendrá, de donde menos pensaba, dinero de fuente honesta e insospechada.

(...) Ver un pan de tamaño grande es prosperidad y vida larga. El sólo hecho de ver pan en el sueño anuncia para el que sueña bendición, alegría, ausencia de pesares, seguridad moral del hogar.

(...) Comer pan fresco, blanco, de sabor agradable: desahogo financiero. Seguridad material. Felicidad en el hogar. Goces familiares.

viernes, septiembre 26, 2008

La mente que divaga

A veces leo y lo que leo me recuerda otros mundos, otros sitios y lugares, entonces lo que leo me parece un eco de mis pensamientos.
Cuando vuelvo a las letras las reconozco pero entonces son ellas las que parecen recuerdos lejanos y mis pensamientos se convierten en lugares casi reales.

jueves, septiembre 04, 2008

Ligera de equipaje


Realmente botar cosas es liberador.

Uno de mis pasatiempos favoritos es abrir cajones, puertas, cajas, baúles y demás para buscar objetos olvidados e inútiles que sólo ocupan espacio y perpetúan mi apego material.

Mi filosofía de vida es budista y trato de no sufrir, como creo lo hacemos todos los seres humanos, así nuestros locos comportamientos en ocasiones se empeñen en demostrar lo contrario, por eso trato de no amargarme la existencia estando la mayor parte del tiempo con la menor cantidad posible de posesiones, al menos las palpables, las mentales son una historia muy distinta.

Para mí la clave para deshacerse del mugre guardado es pensar poco. Si uno comienza a botar cosas debe ser impulsivo, seguir el entusiasmo momentáneo y salir de lo que no sirve o de lo que ya no se quiere sin escarbar tanto, de lo contrario terminará hallándole un nuevo uso a cuanto objeto encuentra o peor aún, se llenará de emociones ligadas a los recuerdos que traen los elementos que están en proceso de purga.

Una vez le oí decir a un motivador personal muy new age, que las personas aman los armarios muy espaciosos porque son acumuladoras por naturaleza y en el fondo lo saben, de ahí que les parezca tan importante tener espacios para almacenar todo lo que compran, sin importar cuán fútil o feo sea.

Yo soy más bien una persona dada a los espacios pequeños por practicidad, para comenzar las casas grandes me parecen muy demandantes en términos de mantenimiento y para terminar creo que son como los bolsos grandes, tienden a llenarse con cosas que uno cree usará pero que a la larga sólo ocupan más espacio y hacen pesado el viaje de la vida.

sábado, agosto 23, 2008

Sobredosis de gente


Ayer salí a la calle y terminé haciendo compras largamente planeadas pero que no pensaba concretar tan pronto, mas una cosa llevó a la otra, encontré ropa en oferta y no pude resistirme las ganas de despulgar los estantes giratorios para saber si habría hallazgos dignos de ser descubiertos, realmente me encanta encontrar ropa muy linda y además muy barata, porque al fin y al cabo de algún modo debo motivarme para seguir llevando la vida tranquila que mantengo, marcada por la racionalización de mis gastos.
Lo que me dejó un poco confundida no fue la gran cantidad de plata que gasté –según mis tacaños estándares- sino que no sentí la gran satisfacción de otros tiempos al llegar a casa llena de bolsas con productos nuevos.
Tengo claro que en ocasiones hago compras impulsivas, intentando llenas vacíos inconscientes que están dentro de mí, pero otras veces soy tan consciente de ellos, antes o después de las compras y/o salidas, que elijo autodesterrarme a “mis propias tierras”, al santuario que es mi habitación con tal de estar tranquila, calmada y acogida.
A veces necesito estar solamente conmigo y con nadie más.

sábado, agosto 09, 2008

Internado para adultos




Iba en Transmilenio como de costumbre entreteniéndome con las conversaciones ajenas y esa vez me tocó una entre dos señoras, digamos pensionadas, acerca de la nieta de una de ellas.
La niña había regresado hacía poco del internado donde estudia y su abuela estaba felizmente sorprendida por el cambio que ha notado en ella. En las mañanas se levanta, tiende la cama, se baña, se viste y le ayuda a preparar el desayuno, luego de comer hace su parte en los quehaceres de la casa y cuando termina su jornada busca alguna actividad productiva para entretenerse, yo pensaba “qué envidiable disciplina”.

En algún momento entre mi grado como profesional universitaria y el día de hoy ocurrieron distintos sucesos que me han convertido en una persona tan rebelde que se me convirtió en costumbre pasar 2, 3 días con la cama destendida y almorzar por temprano a las 2 y media de la tarde, salvo porque cumpla una cita con alguien para tomar esta comida.

Sospecho que los efectos de ese desorden se extienden a varias otras áreas de mi vida y que por eso me gusta buscar actividades que me impidan pensar, cosas en las que todavía debo mejorar y que por ello demandan mi concentración, impidiéndome pensar en bobadas y sobreanalizar cuanto detalle me rodea, porque es claro que mi antes defecto observador se volvió una deformación profesional con mi carrera.
Si no tengo en qué pensar, algo productivo para enfocar mi atención en ello, comienzo a cavilar en exceso acerca de lo que me pasa y de lo que no también, costumbre que puede ser altamente autodestructiva.

Mis días están por lo general llenos de actividades, sin embargo no remuneradas y aunque las amo, la realidad es que necesito que entre plata a mis bolsillos porque no puedo seguir saliendo y gastando indefinidamente sin una actividad productiva desde el punto de vista económico, tanto por mi salud financiera como por mi salud mental.

Quizás sea el momento de comenzar a pensar en una carrera paralela, en algún oficio, alguna ocupación que me mantenga pero que no se relacione tanto con aquellas áreas de mi carrera para las cuales no estudié con nada de amor y que si tomo como algo temporal fácilmente se convertirán en lo más permanente de mi vida.
Tal vez como aquella nieta de esa señora necesite algo parecido a un internado para adultos donde se me enseñe disciplina para ver si realmente tengo “éxito” en este mundo de locos.

viernes, agosto 01, 2008

Filtrando en Facebook

http://liek.deviantart.com/art/Broken-connection-54541751

Ayer chateaba vía messenger con un colega a quien sólo he visto una vez en mi vida, pronto la conversación se entrecortó y se dió por terminada, no por diferencias de opinión ni por mala onda, simplemente fue por falta de química.
Así como uno para emocionarse y comprometerse en una relación de pareja debe sentir química, para cultivar una amistad también la necesita, no es la misma pero sí parecida. Luego de despedirme y de desearle suerte con sus planes de postgrado pasé a borrarlo de mi lista de contactos de messenger y de correo. Para ese momento ya era claro que no tendríamos mucho más de qué hablar en el futuro y yo simplemente no estoy dispuesta a averiguarlo.
Me quedé pensando en este asunto y resolví hacer algo parecido con mi lista de amigos en Facebook, pasé y borré unos cuantos, a aquellos compañeros del colegio que nunca me acabaron de entrar pero que agregué por el morbo de saber qué estarían haciendo en estos días, también a aquellos con quienes salí alguna vez y no volví a hablar ni siquiera por celular, de veras que es impresionante la cantidad de gente que uno puede agregar sólo por hacer bulto, sólo por hacer crecer la lista como si eso fuera una prueba de la popularidad que se tiene.
Me encanta botar basura y sí, yo sé, la gente no es basura, pero tener el contacto ahí para que me llene el "home" de noticias que no me interesan no tiene ningún sentido. Quizás luego me borren a mí de otras listas o quizás yo de aquí a unos meses borre a más contactos simplemente porque la conexión que había entre ellos y yo se debilitó hasta llegar al punto de lo inexistente.

domingo, julio 20, 2008

Evitando convertirme en solterona


Hace días mientras revolvía papeles viejos encontré este borrador con fecha incluida y me dí cuenta de cómo ha cambiado mi forma de pensar.

He estado jugando con un par de aplicaciones de Facebook con las que se puede conocer gente y me estoy sorprendiendo a mí misma por lo criticona que soy, estoy peor que la directora de casting de alguna agencia de modelos de Nueva York, casi todos los hombres que veo me parecen descartables porque tienen cara de tontos, son feos, muy viejos, muy jóvenes o simplemente no me gustan y si sigo en estas, con tantas exigencias, muchas tontas y superficiales, puedo estar segura de que voy directo a convertirme en una solterona.

En Bogotá hay hombres bonitos, atractivos, buenos, etc. pero la verdad es que hace años, desde que mi adolescencia se terminó se acabó también la gracia que me causaban los tipos físicamente atractivos, con el tiempo, fui aprendiendo que los no tan bonitos por fuera suelen ser más interesantes por dentro, pues al no atener asegurada la pinta deben esforzarse por agradar a las mujeres y así van desarrollando cualidades que son más estables a través del tiempo y que me atraen muchísimo más.
A pesar de esto hace mucho tiempo que no veo ni conozco a nadie que me mueva el piso, es más, he llegado a creer que eso no volverá a ocurrirme sino que si me meto en una nueva relación con alguien todo comenzará como algo más cerebral que visceral.

Antes pensaba que la química tenía que darse inmediatamente con la persona que tenía al frente para moverme a intentar conquistarlo, hoy ya no creo que sea necesariamente así, estoy en la onda de perfilar al tipo psicológica y socialmente para saber si tiene potencial o no, conocerlo un poco y esperar a ver si me emociona con el tiempo, porque me late que por andar tan regodienta me puedo estar perdiendo de conocer hombres con elementos interesantes, si no por sí mismos, como portales a otros círculos donde esté uno que me cautive instantáneamente o con el pasar del tiempo si logro ser todavía más paciente.

martes, julio 08, 2008

Viciosa Soledad II


Happy by ~Joaris333 on deviantART


No es que el panorama esté vacío, tampoco que no me haga falta que alguien querido me abrace y me bese, que me cuide, el estar al lado de un hombre para consentirlo a ratos, no, no es nada de eso, es simplemente disfrutar lo que hago y cómo lo hago, en semisoledad.

Hablo de reencontrarme con gente de mi pasado, gente que no era tan cercana pero que me agradaba y que me sigue agradando, es aprenderle el gustico a los efectos del secador y el esmalte, el reírme de tonterías y el ser cómplice temporalmente en inocentes aventuras, como aquella de tocar disimuladamente la tela de la que estaban hechos los atuendos extraños para saber a qué material se debía esa graciosa caída del ropaje, es asistir a un lugar segura de que alguien estará esperándome y que si no llego alguien me echará de menos, pero que al tiempo si decido a última hora no ir nadie me hará reclamos ni escenas, es vivir con alegría y sin drama, aunque a veces este último luzca como algo divertido.

Es tiempo de cambios, lo siento por la inquietud, por las noches de sueño mediocre, por los sueños no realizados alborotándose, por las noches llenas de sueños de escenas claras, confusas, nítidas, por mi indecisión a la hora de comenzar a hacer mis tareas laborales y domésticas, por la lluvia de invitaciones, planes, eventos y los elementos necesarios para realizarlos todos, por una sincronía de proyectos y recursos que nunca antes ví en mi vida, al menos no en mi vida post universidad.

Me pregunto a ratos si alguna vez volveré a estar al lado de alguien, más ahora que estoy disfrutando tanto mi soltería, la pregunta es totalmente legítima porque nadie sabe con certeza si se casará o si la unión permanente a la que se metió le durará para siempre, dicen los budistas que nada es para siempre.
Una vez me subo en la ola de hacer, salir y vivir por mi cuenta como que se me hace difícil dejarla, comienzo a ver con nostalgia el futuro, nostalgia proyectada, tengo la sensación de que cuando esté de novia, en un compromiso emocional con alguien, extrañaré este tiempo de cero deberes y diversión casi infinita.

Quiero beberme un martini, sentirme mareada, comer algo para no salir del sitio caminando en zigzag, volver a meditar pero con gente a mi alrededor, conocer lindos hombres raritos y quizás enseriarme con uno normalito, hasta cuadriculado, alguien que me equilibre la locura natural que tengo, la rareza que me sale con tanta facilidad. Simplemente quiero seguir con el zapping experiencial.

(Suena una versión de Fun for me hecha por Portishead y Moloko.)

jueves, junio 12, 2008

Soy inmadura...


...al menos para algunas cosas.

La verdad es que el tema de la madurez no me acaba de convencer.

De niña me decían con frecuencia que mi nivel de madurez era admirable porque para ser tan joven me controlaba muy bien, pensaba con cuidado mis decisiones, era responsable, honesta y evitaba, en general, buscar problemas.

Con el tiempo mantuve algunas de esas características y hasta comprendí que mi forma de ser ha sido en gran parte el resultado de haber crecido entre adultos, con poquísimos niños a mi alrededor, pero no tengo muy claro si avanzo o retrocedo en el camino de la adultez, sobretodo en algunas áreas, la laboral y la crediticia por ejemplo.

Por una práctica organizacional muy atropellada quede con 0 ganas de ser empleada y decidí trabajar por mi cuenta de modo indefinido, pero ahora que llevo unos años haciéndolo así he notado que no tengo las habilidades requeridas para ser una mujer de negocios y francamente no me importa. Estoy harta de competir con empresas que ofrecen servicios de mala calidad a precio de huevo y de rogar para que me paguen a tiempo cuentas de cobro con cifras ínfimas.

Trabajando así independiente he descubierto cuanto se complica seguir estudiando, algo que me encanta, y cómo se llega a aislarse por estar recortando gastos de áreas no básicas, la social entre ellas. Ya estoy aburrida de trabajar para Sanitas y próximamente para Protección, gracias al cuento de hadas que nos echa el gobierno para descontarnos plata dizque para la pensión, cuando un número cada vez más creciente de personas de mi generación tiene súper claro que ese privilegio lo disfrutarán por última vez la de nuestros padres y nadie más, porque de aquí en adelante a punta de reformas constitucionales y demás triquiñuelas jurídicas, seguiremos pagando impuestos pero para que otros se retiren.

Una vez entendí esta situación decidí hacerme el lavado de cerebro correspondiente y necesario para meterme en otro negocio, ese al que se mete la mayoría, el de ser empleado, uno que al parecer es de bajo riesgo y ganancias aceptables, porque para tener grandes utilidades es necesario atreverse a mucho. A decir verdad este no es el caso.

Siento que ser empleada es involucionar un poco, es regresar a la etapa en que se debía pedir permiso cada vez que se quería salir y en donde el buen comportamiento era recompensado con la mesada, que en este caso sería el tan anhelado sueldo.

Sé que no todos los empresarios son dignos de admiración, aún así siento eso por aquellos que trabajan honradamente, por esas personas que luchan para vencer obstáculos y en el proceso crean empleos y espacios para sujetos como yo.
Por los empleados siento respeto y en este momento me respeto a mí misma por este papel que estoy jugando.

Estoy aprendiendo que con los trabajos estables, en cualquiera de sus versiones, típicas de estos tiempos en que el porcentaje variable de las remuneraciones va en crecimiento y el fijo se va extinguiendo, dan cierto sentido/sensación de seguridad que permite hacer planes a mediano plazo y que desplaza la mentalidad del día a día típica de épocas de supervivencia, quizás hasta promueva un cierto abandono a las situaciones y un crecimiento de la fe porque se va ganando confianza en la continuidad de los eventos y en el ritmo, que si bien están ajustados, como todo en la vida, a la ley del cambio, permitirán llevar a cabo planes acariciados durante algún tiempo.

viernes, mayo 30, 2008

Viciosa Soledad


Yo ahora estoy medio enviciada con esto de salir sola a todos lados, no es que no me gusten las largas charlas acerca de puras estupideces con alguien que es excelente compañía o que haya optado por el celibato porque me disgusta el contacto físico con un hombre adorable, es algo distinto. De momento la libertad me cautiva, el salir si hay o no con quién, a donde se me da la gana sin consultarle a nadie, el no andar esperando llamadas, el poder quedarme haciendo nada un día en mi casa si eso es lo que quiero, el no tener que sincronizar mi agenda con la de alguien más, el no tener que cumplir citas... es una maravilla.


En mi caso creo que si por tiempo fuera ya he sobregirado la cuota de soledad pero es algo que me envicia, me trama.


Aunque he tratado de hacerlo no le veo el chiste a salir con alguien sólo por no estar sola, quizás por eso la última vez que intenté estar con alguien de modo medio serio fue todo producto de algo incidental que de una planeación racional.


Creo que el problema de disfrutar tanto la soledad, justo como lo hago yo ahora, es que uno se vuelve más terco, más mañoso, menos tolerante, entonces cuando alguien aparece uno le encuentra muchos peros y no está dispuesto a ceder o negociar, pues como ya se ha comprobado bien se puede vivir cómodamente en soledad.


A veces pienso en cómo las mujeres que conozco han tenido historiales más largos que el mío, más novios, más amantes, más cuentos y quizás por eso muchas de ellas ya están casadas y hasta con hijos. A veces también me siento quedada, pero sólo a veces. Al poco tiempo recuerdo que el asunto es de ritmos y yo he preferido esperar para comenzar a vivir varios tipos de experiencias, por eso creo que aún me faltan algunos años para decidirme a compartir el viaje de la vida con alguien, en parte porque no quiero enseriarme con el siguiente hombre que aparezca en mi vida, porque siento que aún me quedan muchas cosas por experimentar y más específicamente porque me estoy gozando a fondo esto de salir, estar rodeada con gente, no hablar casi con nadie y aún así sentirme súper acompañada, acompañada por mí misma. Simplemente siento que soy mi mejor y más completa compañía.


Sí, lo sé, podré sonar súper narcisista y antipática, pero la verdad es que esas épocas en donde la gente, las multitudes me agobiaban porque sólo me recordaban mi soledad han pasado y yo así como estoy ahora me siento muy bien.

lunes, mayo 26, 2008

Poniendo orden

La semana pasada estuve dedicada a la prueba de conocimientos para el cargo que estoy aplicando en otra agencia, sí, otra, ni yo me lo acabo de creer, tanto trabajo en tan poco tiempo, al menos de forma tentativa, más cuando pasé tanto tiempo haciendo cosas de a poquitos y estirando billetes y monedas para que alcanzaran para pagar todas las cuentas.
Ahora estoy pasando enlaces de mi viejo pc a este que luego será mío del todo, cuando llegue el de mi mamá. Estoy en la carpeta de los que recopilé cuando hacía averiguaciones para el plan de irme a estudiar al exterior y no sé, la sensación es extraña, antes dije que mejor no me iba para ningún lado, al menos no de momento porque me sentía muy sola y no quería llegar a otro país para comenzar de 0 y completamente sola, porque si aquí a veces no encuentro unos ojos para mirar mientras hablo cómo sería en un país que no es el mío, pero el bichito sigue por ahí rondando, de momento quiero estabilidad, pero más tarde no descarto la idea de irme unos 6 meses a mejorar mi inglés. Creo que mi modo de pensar ha cambiado porque de nuevo me estoy enviciando con el asunto de salir sola, estoy como en otras épocas haciendo montones de planes con o sin compañía, por ejemplo hace 8 días estuve en el centro de la ciudad sacando fotos y caminando, feliz, anónima en medio de más o menos 100 desconocidos, sin cumplirle ninguna cita a nadie ni preocupada porque nadie me esperaba, a veces me quejo de esa misma situación pero es porque ando con la cabeza en otro estado, mas ahora la verdad es que me la estoy gozando.

Viendo cómo se abren puertas


Open Doors by ~madhubuti on deviantART


Hace año y medio, más o menos, hablaba del ritmo frenético en el que tuve que entrar. Esta semana tuve que meterme cortamente de nuevo en esa onda y eso me hizo preguntarme si realmente seré capaz de estar en ese "modo" durante largo tiempo, si acaso será necesario que lo haga, porque con las puertas que se están abriendo - al menos así parece - es una pregunta que vale la pena hacerme.
Creo que durante mucho tiempo he vivído en una posición muy cómoda, al menos hasta cierto punto, sin querer ceder, sin querer negociar, sin estar dispuesta a pagar el precio de cierto nivel de vida que si bien luce atractivo es costoso y no en términos monetarios sino en términos de vida, por eso me parece sumamente importante que me guste lo que hago, de lo contrario no tiene sentido que se me seque la existencia haciendo algo que aborrezco por más plata que se me pague, no, la gracia está en que si al menos no se tiene suficiente tiempo para gastar las ganancias de la actividad, la actividad por sí misma sea divertida.

miércoles, mayo 14, 2008

Sueños Ajenos


Llevo dos días soñando acerca de temas extraños: rompecabezas para niños, realities, etc.

Resulta que antes no tenía mucho que hacer y ahora tengo tantas cosas... inevitablemente he tenido que renunciar a algunas ocupaciones porque no podía dar con todas y pues, ahora surge una nueva oferta de trabajo o por lo menos la posibilidad de que ocurra, pero como era de esperarse no viene sola, entonces debo tomar la decisión de para qué lado irme, porque ya quiero y necesito estabilidad, lo que es un milagro porque en raras ocasiones el querer y la necesidad logran ponerse de acuerdo, al menos adentro mío.

sábado, mayo 03, 2008

2 días de puras coincidencias




One of the Coincidences by ~blackonwhite on deviantART


El viernes me fui a Unicentro para cambiar monas del álbum de chocolatinas Jet, todos muy queridos, incluso las viejas que solemos ser tan odiosas a ratos, el asunto es que estando en esas conocí a un tipo y como no tenía nada que hacer le propuse irnos a tomar algo, mientras hablábamos descubrimos una que otra coincidencia:
-conocemos a un tipo en común
-él dictó y recibió clases en mi u
-yo estuve en la ceremonia de grado de la especialización que él hizo (o al menos eso parece)
-estuvimos en la fiesta de inauguración de la nueva sede de la u
-vivimos en el mismo barrio pero nunca nos hemos visto, al menos no que recordemos

Eso fue el jueves, pero ahí no pararon las casualidades.

Ayer estaba hablando con un tipo al que, en un desparche de fin de semana, contacté a través de match.com. Me preguntó si quería tomar un café con él, dijo estar trabajando por la 68 con 11, me pareció curioso y luego me dijo “estoy en la empresa G” y yo no lo podía creer, mi mamá trabajó hasta el miércoles pasado en esa misma empresa, para él apenas era su 1er día como proveedor de servicios. Luego el trabajo que estaba haciendo se alargó, así que no quedamos en nada.

No sé si también cuente que ayer estaba en un banco cerca de mi casa haciendo una consignación, cuando de pronto entró un tipo mechudo que me recordó a otro que me gustaba hace años y que vive en mi barrio, a los pocos minutos entró este, el que me gustaba, al mismo banco.

Al rato yo seguía en el Messenger cuando ví conectado y disponible a alguien que me había agregado, por fin saldría de la duda de quién era Orsacu, el nombre raro en mi lista de amigos en last.fm, lo saludé y recordé que le había hablado por elaleph.com, resultó que estaba trabajando a esa hora en radiodiversa.com y ahí recordé que me llamó la atención porque vivía en mi misma ciudad y al saber que trabajaba allá le pregunté si conocía a Giorgio y lo tenía al lado, a los 5 min estaba llamando a la emisora, me tenían al aire y yo estaba haciendo quedar mal a Giorgio en público porque no me ha llevado a celebrar mi cumple como me lo prometió hace meses. Durante la llamada conté esta historia y me gané una tarjeta con contenidos para el celular.
Últimamente he estado leyendo esta bitácora y en esta otra leí que una de las pistas para descubrir que es ficción esta en que a una persona no le pasan tantas cosas tan seguido y es cierto, pero en esta ocasión me siento como LG con todas las coincidencias que encontré en apenas un par de días, incluso ya voy preparada para conocer gente que conozca a gente de mi pasado este domingo, día en que planeo tomar mi primera clase de escalada en roca.
Lo realmente sorprendente sería conocer a alguien totalmente nuevo.

sábado, abril 26, 2008

Carencias


La búsqueda constante y frenética de una pareja emocional sólo refleja una carencia espiritual, una carencia de fe donde se desea llenar con maripositas la falta de certeza en la existencia de un ser superior que siempre está para nosotros y con nosotros.

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Como somos seres imperfectos cometeremos errores graves, quizás hasta nos parezcan imperdonables, pero necesitamos cometerlos para aprender, para aprender de nosotros mismos y para hacernos mejores seres humanos en el proceso de al menos tratar de corregirlos.

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Y sigo sin entender cómo hay tanta gente fritándose el cerebro cuando existen canciones como estas: 9 crimes de Demian Rice e Inside de Bang Gang.

Algunas ideas que surgen tras la lectura de los últimos capítulos de este libro: El Arte de la Felicidad.

lunes, abril 21, 2008

Amar es buen negocio



Hace unos meses Apolo me decía mientras almorzábamos que todo aquello de lo que nos enamoramos nos sirve. No sé si yo ame ver Grey's Anatomy pero sí amo ver Dr. House y pues encantarme sí me encanta ver esas series.


Resulta que la semana pasada se concretó un estudio de mercado y al parecer el segundo se concretará esta semana, pero lo divertido es que ambos me tendrán entrevistando médicos, entonces como que ver tanta serie de medicina comienza a tener sentido, de hecho el primer capítulo nuevo de House, después de tanto tiempo de repeticiones por la huelga de escritores gringos, estuvo completamente conectado con la capacitación que había recibido horas antes acerca de algunos psicofármacos.


No, mi vida no es perfecta ni tan romántica como quisiera pero debo reconocerle a Dios que a veces hace unos chistes de los cuales hasta yo me puedo reír y pues está bien. No siempre son para que se rían de mí.

viernes, abril 04, 2008

Sincronía

Pocas veces logra uno que una imágen propia exprese justamente lo que se lleva por dentro y esta es una de esas veces:

martes, abril 01, 2008

"Parto" y orden mental

Por estos días me parecen escasas las letras así que cogí la cámara para tratar de expresar lo que me ocurre.



domingo, marzo 30, 2008

Cambios



Changes by ~Mona-Cake on deviantART
Yo desde hace meses, quizás años estoy implorando al cielo porque mi vida cambie, pero si bien hago cosas para que eso ocurra no puedo controlarlo todo, aunque a ratos me encantaría.
Hoy el día ha estado tranquilo, siento que tengo un corazón fuerte y que el cambio de casa es un hecho porque estuve con mi mamá buscando opciones en un sitio más central. Parece que por fin dejaré de vivir lejos de todo, ya no en la mismísima porra.
Mañana será día de seguir luchando con el texto que estoy preparando hace días, ya no puedo procastinar más twitteando.
Esto de escribir cortico tiene su encanto.

jueves, marzo 27, 2008

¿Borracha o drogada?


Afortunadamente no, gracias. Ni lo uno ni lo otro.

¿Enamorada? Tampoco, me encantaría pero no es este el caso. ¿Creyente? Eso sí más bien puede ser ¿en qué? ni idea, al menos con claridad, es fe en la vida, en que todo saldrá bien, en que incluso los momentos difíciles son para llevarme a lugares más agradables y felices.

Yo sé que con esto sólo sueno más odiosa que de costumbre, pero nada que hacer, me fascina estar feliz porque sí, porque se me da la gana, porque quiero creer con fe de carbonero que todo lo que hoy me acontece es para mejor y no, al cielo gracias no he leído el secreto, intenté ver el video pero no sabía si reírme o avergonzarme de el.


Le creo más a Metafísica 4 en 1 o a El Kybalión, pero como son para gente pensante no tienen tanta acogida.

lunes, marzo 17, 2008

El Reflejo del Ermitaño


Había quedado todo tan lindo pero es que esto de trabajar en computador ajeno es una mamera. No conozco bien este teclado y borré lo que tenía listo para publicar. En fin, trataré de re escribirlo.

Decía que desde niña mi mamá me inculcó la costumbre de enfrentar los problemas con el argumento de que no se les puede huir eternamente. A regañadientes me fuí convirtiendo en una persona muy responsable y hasta creía que había madurado mucho, mas la verdad es que aún siento ganas de salir corriendo cuando aparecen los obstáculos y últimamente me he dado cuenta de que este rasgo tan fuerte de mi personalidad me ha influenciado al punto que acepto compromisos cortos para darles respuesta, evitando así responsabilidades a largo plazo. También me pasa que cuando discuto con alguien me gusta irme, alejarme para luego no tener que arrepentirme por las cosas que en momentos de furia pude haber dicho.

Yo disfruto mucho mi soledad, mi cueva, mi casa, mis pensamientos y a veces me hace falta compañía, pero no cualquiera, me hace falta sentirme aceptada, valorada, con amigos reales, en confianza y como eso no suele ser algo frecuente prefiero estar sola porque me siento más segura así. Quizás por ser hija única y crecer entre adultos aprendí a desconfiar de los grupos grandes, pues desde mi papel de espectadora juiciosa descubrí que siempre existen subgrupos y rencillas entre ellos. Aún hoy en día sólo mantengo unos pocos amigos de verdad y pertenecen a distintos ambientes. Los intentos de combinarlos no han resultado muy exitosos que digamos.

Por estos días también me ha cuestionado mucho un libro que estoy leyendo, al punto de replantearme planes y sueños. Apenas voy saliendo de una crisis de fe importante pero tengo claro que aún no es tan fuerte como para convencerme en ausencia de pruebas, al fin y al cabo de eso se trata la fe, de que el karma funciona, pues como no creo en la reencarnación y sólo viéndola en acción se puede comprobar, pues como difícil.


Así que aquí voy yo con mi reflejo del ermitaño tratando de encontrar la senda media y recordando la frase que pude rescatar entre garabatos, una tarde que tenía refundida la inspiración:




Las cosas que se necesitan son muchas menos de las
deseadas.

sábado, marzo 01, 2008

Menos mal es sólo cada 4 años

Yo no le paro muchas bolas al agüero de los martes o viernes 13 y mucho menos a los años bisiestos que son todavía menos frecuentes, pero los pequeños sucesos de ayer me hacen pensar:




  1. Estrenaba yo un trapo "mágico" para el mugre, de esas carajadas que se inventan los alemanes o eso dicen los vendedores, cuando moví una porcelana que tenía colgada y suerte... se desportilló. Como no guardo cosas dañadas a la caneca fue a dar.




  2. Almorzaba yo y me acomodaba un arete cuando me quedé con un pedazo de alfiler en la mano, la pieza que atraviesa la oreja, o sea se dañó. Me tocó quitarme el otro y guardar el par en el bolsillo.




  3. Antes de eso había estado escogiendo unas monedas de una vacija de vidrio y me encontré un alfiler con mi dedo, es decir me chucé entre la uña y el dedo.




  4. Habiendo almorzado hablaba yo con doña E., dueña del restaurante, me fuí a acomodar la pulsera que tenía puesta cuando se reventó el nylon que la mantenía unida y salieron a volar pepitas celestes por encima y por debajo de la mesa. Recogí la mayoría y creo que puedo componerla.


Así que por todas estas pequeñas incomodidades me alegro de que el 29 de febrero sólo sea una vez cada 4 años.

miércoles, enero 30, 2008

Atropellada emocionalmente (y a régimen)

Justito así me siento otra vez. Antes ocurrió cuando leí otro libro de Ángela Becerra, por allá en la época que boté un trabajo al día y medio que me lo dieron.

Me interesé por esta autora luego de verla presentando uno de sus libros y recordé el interés cuando volví a verla en el mismo programa de Citytv, Mujeres en Línea, hablando de otro más reciente.
Para hacer honor a la verdad Lo que le falta al tiempo me gustó más que este – aún sin terminarlo – De los amores negados, porque veo tantos elementos parecidos entre ambos, organizados de modo distinto que me decepciona un poco esa falta de creatividad, empero también es cierto que el sentimiento desde el cual uno lee un libro afecta la opinión que de el se tiene. No sé cómo le hacen la mayoría de los críticos literarios para lograr ser objetivos en la mayoría de sus reseñas.

Yo he estado entrando y saliendo de una crisis de fe últimamente y para completar me encuentro a la protagonista de esta novela, al acercarse al desenlace en una situación similar, así que empiezo a cavilar acerca de eso que dicen de los libros, que ellos esperan calladitos y pacientes hasta que uno los toma, los lee y de paso les permite enseñarle a uno lo que tienen para entregar.

Por estos días que he estado haciendo “la dieta del Internet” me he sentido renovada, dándome cuenta de las cosas de afuera que me hacen falta.

Fue divertido aprender a jugar Simcity por mi cuenta, usar recursos para mejorar mi inglés, buscar becas y saber que muy cerca de mí están los medios para comunicarme con mis amigos del exterior, mas desde hace meses sentía la necesidad de alejarme del PC para hacer cosas distintas con tal de cambiar los resultados, porque los que he tenido en los últimos 3 años no me tienen plenamente satisfecha.

Estoy leyendo más libros y escribiendo a la antigüita. Planeo estudiar inglés de modos algo arcaicos con cassettes de audio y libros, así como higienizar mi acercamiento a la red, yendo a lo que voy y minimizando los vagabundeos sin sentido.

Comencé estas vacaciones informáticas con el objetico de renovarme, quizás reinventarme un poco y con un término de una semana, pero ahora que está a punto de completarse (este texto lo escribí anoche en papel) me siento tan mejorada, mucho más satisfecha conmigo misma, aún a pesar de las mini-crisis que me dan cuando siento que los demás pasan por encima de mí esperando una medalla al mérito, que sospecho durarán más y por ende mis hábitos de conexión cambiarán, pues he tenido suficiente de revisar casi a diario mi correo electrónico esperando noticias que evidentemente no llegarán si sigo comportándome igual.

viernes, enero 11, 2008

Recuperando las buenas costumbres

Debería estar escribiendo el artículo que saldrá este lunes en Equinoxio pero de momento no estoy en el mood necesario para escribirlo, aunque creo que si no escribiera me saldrían letras en la parte blanquecina de los ojos.

Desde hace días estoy con ganas de decir muchas cosas pero como ando leyendo y retomando la disciplina que en otras épocas me caracterizara no me he sentado, sino hasta ahora, para sacar todo lo que ya lleva tiempo bullendo adentro mío.

Luego de terminar los antibióticos que me recetó el médico me estoy sorprendiendo al pensar que llevaba más de un año con una infección en los riñones, porque ahora que ya se acabó el medicamento y que no debo tomar líquido adicional al consuetudinario, he dejado de visitar el sanitario en las noches como llevaba ya tanto tiempo haciéndolo. Mi intención no es ser escatológica más bien trato de llamar mi propia atención acerca de lo fuerte que puedo ser, me impresiona que mi cuerpo pudiera combatir a un enemigo, a un intruso sin quejarse. Hasta el momento esto es una pura hipótesis y para confirmarla o refutarla tendré que conversar primero con el galeno que me ha estado atendiendo.

Por otro lado estoy reencauchando los sueños, porque estando a un poquitico más de 2 años de cumplir 30 me angustia el llegar a ese punto de la vida sin haber hecho nada más que completar una carrera universitaria.
Cuando pienso en cosas que llevo haciendo más de un año y otras mucho más me doy cuenta de que han tenido un norte, si no las intento todas esas acciones serán basura inservible, no siquiera el tesoro de otro, por eso me estoy exprimiendo el cerebro así venga acostándome a las 2 y media de la mañana los días pasados por estar leyendo, estudiando y viendo películas históricas. Entretanto estoy descubriendo que el chisme de los ayurvédicos parece ser cierto, que entre las 11 de la noche y las 4 de mañana está el sueño más reparador. Yo creía que lo importante era seguir el propio ritmo circadiano, pero parece que no del todo, porque estos días que me he dormido tan tarde me despierto sin razón tipo 9 y cuarto de la mañana, súper cansada y sin poder profundizarme de nuevo para completar el sueño faltante.

Mujer con la cara apoyada en la mano derecha leyendo un libro
Citruz


El libro de estos días es, hasta el momento, una basura en cuanto a consejos de relaciones entre hombres y mujeres, contando las diferencias de género. Me ha servido para retomar, como ya dije, la costumbre de hacer algo a diario, creo que para eso también ayudó todo el tiempo que estuve tomando medicamentos, porque entre unos y otros estuve casi un mes haciéndolo así, además me está recordando cómo eran las técnicas de lectura rápida que aprendí hace años y que me sirvieron muchísimo cuando estaba terminando la carrera y me sentía desfallecer.

Espero que estas ganas de seguir con un buen ritmo las cosas que debo hacer me acompañen durante mucho tiempo y que mis deseos estén alineados con mis conveniencias.

jueves, enero 03, 2008

Caradura


Cuando me pagaron el último módulo que dicté en la universidad donde trabajé surgió un inconveniente de plata que aunque no me afectaba confirmaba que un tipo al que se llamó de improviso, para dictar el mismo programa que yo diseñé, no era alguien de fiar y que la decisión de contratarlo apresuradamente había sido errada. En ese momento traté de fresquearme y recordar que la responsabilidad de buscar profesores de repuesto no era una de mis funciones, así que las consecuencias por un proceso de selección cojo las debería asumir la u como ocurrió.
Una amiga, a la que sí recomendé, quien tuvo que dejar las clases por una oferta laboral mucho más interesante, tenía derecho al pago por los espacios dictados, los restantes le corresponderían a quien la reemplazó, pero este personaje el día del pago muy orondo recibió el cheque completo y no dijo nada. Después me llamó mi amiga para pedirme que la ayudara a cobrar la plata que con esfuerzo se había ganado.
Ahora un poco más de un año luego del incidente, aparece el tipo deshonesto enviándome un mensaje de fiestas decembrinas insinuando que le ayude a encontrar trabajo.
Caradura es lo que es, tarado, zoquete ¡cómo se le ocurre que voy a recomendarlo!
A veces parece que el karma funciona y cuando lo puedo presenciar sonrío alegremente. Quizás puedo verlo como un regalo anticipado para mi cumpleaños el 14 próximo. ¡Las fiestas no han terminado!