viernes, enero 11, 2008

Recuperando las buenas costumbres

Debería estar escribiendo el artículo que saldrá este lunes en Equinoxio pero de momento no estoy en el mood necesario para escribirlo, aunque creo que si no escribiera me saldrían letras en la parte blanquecina de los ojos.

Desde hace días estoy con ganas de decir muchas cosas pero como ando leyendo y retomando la disciplina que en otras épocas me caracterizara no me he sentado, sino hasta ahora, para sacar todo lo que ya lleva tiempo bullendo adentro mío.

Luego de terminar los antibióticos que me recetó el médico me estoy sorprendiendo al pensar que llevaba más de un año con una infección en los riñones, porque ahora que ya se acabó el medicamento y que no debo tomar líquido adicional al consuetudinario, he dejado de visitar el sanitario en las noches como llevaba ya tanto tiempo haciéndolo. Mi intención no es ser escatológica más bien trato de llamar mi propia atención acerca de lo fuerte que puedo ser, me impresiona que mi cuerpo pudiera combatir a un enemigo, a un intruso sin quejarse. Hasta el momento esto es una pura hipótesis y para confirmarla o refutarla tendré que conversar primero con el galeno que me ha estado atendiendo.

Por otro lado estoy reencauchando los sueños, porque estando a un poquitico más de 2 años de cumplir 30 me angustia el llegar a ese punto de la vida sin haber hecho nada más que completar una carrera universitaria.
Cuando pienso en cosas que llevo haciendo más de un año y otras mucho más me doy cuenta de que han tenido un norte, si no las intento todas esas acciones serán basura inservible, no siquiera el tesoro de otro, por eso me estoy exprimiendo el cerebro así venga acostándome a las 2 y media de la mañana los días pasados por estar leyendo, estudiando y viendo películas históricas. Entretanto estoy descubriendo que el chisme de los ayurvédicos parece ser cierto, que entre las 11 de la noche y las 4 de mañana está el sueño más reparador. Yo creía que lo importante era seguir el propio ritmo circadiano, pero parece que no del todo, porque estos días que me he dormido tan tarde me despierto sin razón tipo 9 y cuarto de la mañana, súper cansada y sin poder profundizarme de nuevo para completar el sueño faltante.

Mujer con la cara apoyada en la mano derecha leyendo un libro
Citruz


El libro de estos días es, hasta el momento, una basura en cuanto a consejos de relaciones entre hombres y mujeres, contando las diferencias de género. Me ha servido para retomar, como ya dije, la costumbre de hacer algo a diario, creo que para eso también ayudó todo el tiempo que estuve tomando medicamentos, porque entre unos y otros estuve casi un mes haciéndolo así, además me está recordando cómo eran las técnicas de lectura rápida que aprendí hace años y que me sirvieron muchísimo cuando estaba terminando la carrera y me sentía desfallecer.

Espero que estas ganas de seguir con un buen ritmo las cosas que debo hacer me acompañen durante mucho tiempo y que mis deseos estén alineados con mis conveniencias.

2 comentarios:

Julio dijo...

He estado ausente y estoy intentando regresar, aunque es un poco tarde te mando mis mejores deseos para el 2008 y aunque no siempre comento, estoy al pendiente de ti y de tu blog, te mando un beso y espero ya no perderme tanto tiempo

Licuc dijo...

Julio gracias por la atención contínua y por los buenos deseos.