lunes, septiembre 29, 2008

El significado de mis sueños

En las mañanas me gusta demorarme en la cama, esto quiere decir que me gusta quedarme mirando el techo y recordando lo que acabo de soñar para saber cómo me siento al respecto y así encontrarle un significado personal a los símbolos, sin embargo de vez en cuando, sólo para confirmar o porque no entiendo nada de lo que recuerdo, reviso alguna fuente que me dé luces acerca de lo que soñé.

Este es uno de los significados de lo que recuerdo de mis viajes nocturnos más recientes y su fuente:

(...) Repartir pan en el sueño es signo de buen augurio, siempre que el dador sea de mayor jerarquía que el o los que lo reciben. Cuando un difunto ofrece pan en el sueño, vaticina que el que lo recibe le vendrá, de donde menos pensaba, dinero de fuente honesta e insospechada.

(...) Ver un pan de tamaño grande es prosperidad y vida larga. El sólo hecho de ver pan en el sueño anuncia para el que sueña bendición, alegría, ausencia de pesares, seguridad moral del hogar.

(...) Comer pan fresco, blanco, de sabor agradable: desahogo financiero. Seguridad material. Felicidad en el hogar. Goces familiares.

viernes, septiembre 26, 2008

La mente que divaga

A veces leo y lo que leo me recuerda otros mundos, otros sitios y lugares, entonces lo que leo me parece un eco de mis pensamientos.
Cuando vuelvo a las letras las reconozco pero entonces son ellas las que parecen recuerdos lejanos y mis pensamientos se convierten en lugares casi reales.

jueves, septiembre 04, 2008

Ligera de equipaje


Realmente botar cosas es liberador.

Uno de mis pasatiempos favoritos es abrir cajones, puertas, cajas, baúles y demás para buscar objetos olvidados e inútiles que sólo ocupan espacio y perpetúan mi apego material.

Mi filosofía de vida es budista y trato de no sufrir, como creo lo hacemos todos los seres humanos, así nuestros locos comportamientos en ocasiones se empeñen en demostrar lo contrario, por eso trato de no amargarme la existencia estando la mayor parte del tiempo con la menor cantidad posible de posesiones, al menos las palpables, las mentales son una historia muy distinta.

Para mí la clave para deshacerse del mugre guardado es pensar poco. Si uno comienza a botar cosas debe ser impulsivo, seguir el entusiasmo momentáneo y salir de lo que no sirve o de lo que ya no se quiere sin escarbar tanto, de lo contrario terminará hallándole un nuevo uso a cuanto objeto encuentra o peor aún, se llenará de emociones ligadas a los recuerdos que traen los elementos que están en proceso de purga.

Una vez le oí decir a un motivador personal muy new age, que las personas aman los armarios muy espaciosos porque son acumuladoras por naturaleza y en el fondo lo saben, de ahí que les parezca tan importante tener espacios para almacenar todo lo que compran, sin importar cuán fútil o feo sea.

Yo soy más bien una persona dada a los espacios pequeños por practicidad, para comenzar las casas grandes me parecen muy demandantes en términos de mantenimiento y para terminar creo que son como los bolsos grandes, tienden a llenarse con cosas que uno cree usará pero que a la larga sólo ocupan más espacio y hacen pesado el viaje de la vida.