lunes, mayo 25, 2009

5 caras de idiota

Luego de pasar algo más de un año buscando apartamento, soy capaz de citar al menos 5 formas en que la gente intenta verle la cara de idiota a los posibles compradores:

"Mira qué bonitos muebles tengo". Cada vez que hacía una búsqueda en internet de opciones me inclinaba por aquellos resultados que incluían fotografías, éstas suelen ayudar a decidir, si vale la pena o no, pedir una cita en donde se verá personalmente el lugar donde se quiere vivir, sin embargo hay personas que parecen estar más interesadas en redecorar que en vender un inmueble. En las galerías de imágenes que me recibían encontraba con mucha frecuencia primeros planos gigantes y detallados de cómodas, bibliotecas, neveras y estufas. Nunca encontré una nota aclaratoria diciendo que el apartamento se ofrecía amoblado, y si así fuera de todos modos quería ver los espacios que me ofrecían para darme una idea de cómo se verían mis muebles en ellos.

¨Pero si no necesita armarios". Cada tanto me encontraba con una vendedora que mostraba como ventaja el hecho de que ya hubiera armarios instalados en las habitaciones, tratando de opacar la evidente falta de espacio para circular.
Por estos días a muchos arquitectos se les ha ocurrido que todos tenemos una vida social tan agitada como la de político en busca de elección o de re-reelección y que por eso nos interesa tener más espacio para recibir numerosas y frecuentes visitas que para descansar en nuestros privados y tan necesarios aposentos, se olvidan muy a menudo, arquitectos y vendedoras, de que si buscara un sitio para socializar compraría una acción que me permitiera acceder a un club, no un apartamento.

"Es cerca, sólo queda a 20 cuadras". Uno de los criterios que usaba, para filtrar los resultados que me mostraban los portales de bienes raíces, era la zona de la ciudad, y luego el barrio específico, donde me gustaría vivir. En muchas ocasiones veía que dueños de apartamentos clasificaban intencionalmente de forma errónea la ubicación de su propiedad, olvidando que uno de los recursos de la red está compuesto por infinidad de mapas para encontrar la dirección del lugar donde uno podría vivir.
Cuando descubría que el apartamento que me ofrecían quedaba en un sitio distinto al señalado de inmediato perdía interés y comenzaba a sentir desconfianza por el propietario, si me miente descaradamente acerca de algo tan obvio ¿qué podría ocultar acerca del extraño olor que se siente en los alrededores?

"Está bellamente remodelado, mire nada más". Una vez había observado las fotografías, confirmado el presupuesto y evaluado la ubicación pasaba a hacer la cita pertinente. En varias visitas me encontre con distintos conceptos de belleza, para algunos ésta se definía a través de unas escaleras empinadas que llevaban a un espacio inspirado en el diseño que había hecho algún niño de 3 años mientras jugaba con su lego, otros admiraban su propio reflejo y por ello habían recubierto completamente con espejos oscuros y claro, también estaban aquellos que habían remodelado su hogar pensando en las necesidades que la familia promedio tiene, pero convenientemente olvidaban apuntar el hecho de que esos cambios los habían efectuado hace 10 años o más.

"Es facilísimo llegar, tiene excelentes vías de acceso". Esta afirmación puede ser interpretada de 2 modos: 1) el apartamento tiene tan buen acceso que da justo sobre una avenida transitadísima, lo que obliga a limpiar el polvo por lo menos 2 veces al día y a conseguir aislamiento sonoro si uno quiere poder dormir una siesta alguna tarde; 2) la avenida puede verse desde la ventana o desde la esquina, así sea con binoculares hecho que resaltarán los dueños enfatizando que si no se tiene carro la alternativa de caminar es muy saludable para el corazón y los pulmones, eso si a uno no le preocupa la polución y la escasez de zonas verdes en los alrededores.

Luego de superar estos obstáculos y algunos más aprendí un poco acerca del vocabulario que se usa en el negocio inmobiliario, me familiaricé con términos de valorización, metraje, calibre de alfombras y demás. Si bien tuve que multiplicar velozmente mi producción de paciencia, al final tomé una buena decisión y escogí burlarme de otros antes que dejarlos burlarse de mí.

Le deseo suerte, paciencia y buen humor para que en su propia búsqueda nadie le vea la cara de idiota.

martes, mayo 19, 2009

Qué bonito accidente el matrimonio

Silvia aquella noche estaba contando pequeñas historias acerca de la relación que tiene con su exitoso amante extranjero:

-Ay sí, es que nosotros preferimos la palabra amante a la de novios, nos parece más sexy, más interesante.

Nadie le había preguntado por qué le decía amante y no novio o prometido, a pesar de que decía era un hecho que tendría que renunciar a su cargo directivo para ir a vivir con él, sin embargo ella dedició aclararlo.

A mí me interesaba más saber cómo estaba afectando la crisis económica a la empresa donde trabaja, pero ella insistía en hablar de su exitosa cacería de marido.

Silvia es la misma que cada vez que sale de viaje habla más por teléfono con su madre de lo que habla con su novio.
Está casi tan cerca como yo de los treinta y es de aquellas mujeres que lo quieren todo pero sin renunciar a nada. Espera ser esposa perfecta, gerente perfecta, amante perfecta y claro, madre perfecta.
Fue criada para dirigir con maestría tanto el aseo de los sanitarios como las finanzas de la empresa familiar, por lo que de ella no se espra nada menos que una mezcla intachable de las cualidades de sus padres.

Mientras Camila y yo intentábamos hablar de los planes profesionales que tenemos, Silvia interrumoía para recordarnos que no todo en la vida es trabajo y que el tiempo para encontrar pareja se está acabando:

-Niñas ustedes también tienen que conseguirse un marido, así como yo, porque si no después les va a quedar más difícil y no van a ser felices.

Nosotras hacíamos que la oíamos e intentábamos retomar el tema laboral, ya nos ha dado muchas alegrías en la vida y por eso nos gusta hablar de él, pero Silvia no se rendía:

-Miren, con todos los novios que he tenido me he dado cuenta de que si el tipo me deja de querer, si él no siente por mí lo mismo que yo siento por él entonces la culpa es mía porque yo cambié mal y tengo que volver a ser la que era para que volvamos a ser felices.

Una vez terminé de escuchar esas palabras comencé a sentir que mi escasa tolerancia a la estupidez era extinguida con ese discurso. Había sido más que suficiente escucharla hablar de las obras magistrales de Deepak Chopra y de las maravillas de la aromoterapia. Era momento de callarla si no quería que mi cerebro sufriera un infarto al estar expuesto a tanta tontería junta.

No me importó el aprecio que le tengo a Camila y olvidé por unos minutos que ella es la mejor amiga de Silvia, necesitaba hacer eso para decir lo que iba a decir con la emoción necesaria y suficiente:

-¡¿De veras crees eso?! Pues yo creo que si uno siente la necesidad de estar cambiando para darle gusto al tipo que tiene al lado está jodida, así nunca va a ser feliz.

-Ay pero eso lo dices tú porque eres psicóloga.

-Claro que lo digo por eso (mintiendo descaradamente) pero también lo digo por lo que he vivido y por lo que he leído, no precísamente best-sellers ni libros de academia, pero lo que importa es que yo no necesito un hombre para estar bien. Si al que está conmigo le molesta como soy pues que se busque otra que le dé gusto, yo no voy a cambiar sólo para complacerlo a él, ¡que se abra!

Camila nos miraba preocupada y alerta, esperando el mejor momento para interrumpirnos e intentar calmarnos.

-Pues mira, yo digo esto por todas las relaciones que he tenido, se que esto es así y que al final si no salvas la relación te sientes fracasada.

-Ese será tu caso y es obvio, si pasas años intentando arreglar algo que no tiene arreglo es natural que te sientas así, que perdiste el tiempo, pero es problema tuyo si quieres perder el tiempo con alguien más antes que contigo misma.

-El caso es que..., Camila logra salirle al paso a Silvia retomando sus palabras:

-El caso es que todas queremos ser felices, cada quien distinto y ya, unas tienen novio y se casan, otras estudian y viajan pero lo importante es que seamos felices, más bien brindemos por eso.

Todas tomamos nuestros cocteles para juntar nuestras copas, pero las miradas de furia asesina entre Silvia y yo seguían presentes.

Camila no pudo decirlo de un modo más claro. Yo sería tan tonta como Silvia si pretendiera que todas las mujeres se sintieran completamente realizadas viajando por el mundo, si creyera que así será sólo porque yo alcanzo la dicha de ese modo.

No siento lástima por Silvia, sino por todas aquellas mujeres que se pasan la vida echándose encima el peso del planeta, me dan pesar las que se sienten monstruos insensible incapaces de cumplir los deseos y las expectativas de los seres amados que las rodean. No se dan cuenta de que tales exigencias son con mucha frecuencia perfectamente contradictorias.

A diferencia de ellas he aprendido a gozar el tiempo que tengo para mí y sé lo que quiero de la vida, gracias a eso me he ahorrado años de sufrimiento y de paso se los he ahorrado a aquellos hombres que sin importar lo que yo haga tampoco querrían estar conmigo.


domingo, mayo 17, 2009

De mujeres y otros demonios

El que una sea mujer no implica, por defecto, que se lleve bien con sus congéneres, en este caso del mismo sexo.

Cada tanto me reúno con las pocas mujeres que conozco y que viven en mi misma ciudad por aquello de no perder el contacto con la especie femenina, pero inevitablemente resulto hablando de temas que no entiendo, que no me interesan y que decididamente me sacan de quicio.

Recuerdo la última vez, estaba en compañía de un par de viejas que reencontré, hace un año largo, en una reunión de egresados del colegio, con una de ellas la química fue total y prácticamente instantánea mas con la otra el asunto fue bien distinto. Pasaron meses antes de que yo entendiera que las dos eran íntimas amigas, gracias a la teoría del caos, la misma que arma nudos extraños en los cables eléctricos y reúne a personas opuestas de formas inexplicables. Dadas estas condiciones no me quedó más remedio que salir con las dos, una vez que intentaba ponerme al día con los últimos chismes que nos habían acontecido a la que me simpatiza y a mí, a la otra tuve que aguantármela porque venía "adjunta".
Sí, aguantármela.

Ni bien llegué sentí sobre mí su escáner visual evaluando hasta el último detalle de lo que llevaba puesto, gesto que sentí como declaratoria franca de batalla porque yo NO soy gorda.

En cualquier ocasión donde se reúnen mujeres el tema de la gordura es obligatorio. Si dos mujeres se juntas durante, digamos 3 horas, en algún momento saldrá a relucir el asunto de hice X dieta y no me funcionó, antes era talla tal y ahora soy esta otra o fulanita se hizo la lipo porque es imposible que haya perdido tanto peso en tan poco tiempo. Este tipo de frase tiene en mí el mismo efecto que la sección de farándula del noticiero del mediodía, si no escapo de esos estímulos rápidamente mis neuronas comienzan a morir a gran velocidad, quizás sean como la criptonita es para Superman.
Mientras otras mujeres en tal situación piensan en toda las amigas que componen su círculo social, buscando víctimas que produzcan comentarios que puedan agregar a la conversación, yo comienzo a divagar, recuerdo que camino por gusto y tomo té verde por lo mismo, no porque en el canal de televisión local alguien dice que es buenísimo para perder centímetros, acto seguido comienzo a recordar aquella vez en que un amigo me gastó una bolsa de té de jazmín para que pudiéramos probarlo juntos, desde ahí mi mente puede moverse en cualquier dirección siempre lejana al tema que se toca en mi presencia. Cuando vuelvo a conectarme con la situación donde tengo el cuerpo me doy cuenta de que me miran con extrañeza, no sé si esperando que diga algo o envidiándome porque no tengo que hacer mayor esfuerzo para mantenerme flaca, por lo que sólo puedo decir alguna estupidez como "ajá", "claro" o limitarme a asentir con la cabeza, sólo para no dejar duda de que no me interesa el tema. Este tipo de respuesta con mucha frecuencia es leída por las demás como signo de soberbia, cuando yo ni siquiera me lo propongo.

Una vez que detecto que la meta de la otra, de la oponente, es hacerme sentir mal porque ella no tiene lo que yo tengo, léase porque está envidiosa de mi anatomía, paso a aprovecharme de ello. No seré mujer típica, pero tengo muy bien aprendido cómo hacer sentir miserable a una congénere. Cuando alguna toca socarronamente el tema de la anorexia y me mira con ojos de no-niegues-que-lo-eres yo saco a relucir el hecho de que mi abuelo fue siempre tan flaco como yo y que mi papá es igual, que a mí de niña me costaba muchísimo encontrar ropa que me sirviera porque toda me quedaba ancha, porque siempre fuí alta y flaca, dejando claro que las dimensiones carnales dependen en gran medida de la genética y que hay cosas que un estilo de vida no puede cambiar, con lo cual la vieja con la que hablo se da cuenta de que habla con una mujer pensante, no con una tonta que desea parecerse a las modelos de revista.
Lo siguiente que veo es los ojos entornados de mi interlocutora, apresurándose a cambiar de tema. Esta vez se dedicará a hablar del novio que tiene: extranjero, exitoso y podrido en plata porque cree que por ese lado podrá deprimirme, piensa que así finalmente logrará inspirarme envidia, ignorando que para mí el matrimonio no es una meta en la vida sino un accidente, ojalá afortunado, pero accidente al fin y al cabo.

Y bueno, no puedo pedir más, sólo esperar a mañana para descuartizar también ese tema.


La música es para tapar del ruido de la calle

Hoy es domingo, día para ir a misa o para perder el tiempo sin culpas, sin molestias, dependiendo de lo que uno crea.
Siguiendo con la onda de anoche me dediqué a leer algunos textos electrónicos y a comentarlos. De fondo estaba el ruido del televisor, pasaban Una propuesta Indecente en Hallmark Channel pero, a medida que me iba sumergiendo en palabras ajenas, mi cerebro se encargaba de crear las imágenes necesarias para entender las historias, así llegó un momento en que el sonido del televisor se convirtió en ruido.
Una vez terminada la lectura comencé a hacer algunos comentarios, poco a poco la forma de funcionar de mi mente cambió y debí concentrarme para redactar de forma coherente lo que quería decirle al autor, necesitaba silencio o al menos ausencia de ruido molesto.
Al fondo comienza a hacerse audible la conversación de un par de vecinos que hablan de ventana a ventana acerca de un tercer personaje que no contesta el teléfono, que recibe mensajes de voz que no responde, lo que motiva la especulación de los dos conversadores acerca de qué le habrá pasado y la "obligada" lista de soluciones posibles al "problema" que les preocupa: ¿llamar a un familiar cercano?, ¿ir hasta la casa a preguntar qué le pasó?, ¿llamarlo al teléfono fijo?
Mientras yo sólo me hago una sola pregunta: ¡¿Por qué diablos no hablan como la gente decente a un volumen normal sentados el uno cerca del otro en vez de contaminarle el ambiente a todo el barrio un domingo en la mañana?!
Acto seguido busco música en cualquier lado pero no para escucharla, sólo para tapar ese ruido callejero.

Un blog no es un diario

Durante las últimas semanas he estado escribiendo en mi diario, el de papel, el que escribo con letra pegada o despegada según el ánimo del que me encuentre, un cuaderno generalmente de tapa dura que me hace gastar varios bolígrafos, uno tras otro.
El blog es una herramienta, muchas veces mal utilizada, un medio de expresión que sólo sirve para llenar de basura el cyberespacio y sí, yo misma he contribuído a llenarlo de basura, con esa misma falta de conciencia que me tiene en medio de dos luces porque no se me da la gana levantarme a apagar uno de los bombillos que evidentemente no necesito.
Lo que me pasa a mí en últimas sólo me interesa a mí y a mis amigos, quizás haya unas historias graciosas que luedo de ser pintadas y retocadas diviertan a unos más, si tengo suerte incluso puede que los hagan reír, pero seguramente tendré más suerte si leo algunos de mis textos en un evento al que asistan personas con sus cuerpos presentes.
Mucho tiempo he pasado huyéndole a la risa, pero resulta que soy graciosa. He llegado a descubrirlo porque la gente se ríe cuando hago ciertos comentarios, sin embargo me he dedicado a escribir bonito y seriamente, tal vez olvidando que hacer reír también es un arte y que al mundo le hace falta más risa que seriedad, porque ya tenemos suficientes muertos, guerras y dolores para estar pensando en más cosas amargas todo el tiempo.
Sobreanalizar es mi vicio, quizás el más grande, el demonio más fuerte que cargo a cuestas. He hecho, ni siquiera he decidido, todo lo posible para pensar menos y hacer más, me he dedicado a ocuparme con diversas tareas cuando me ataca la tentación de pensar y sí, sigo siendo feliz, me sigo sintiendo bien conmigo misma, ni siquiera un trabajo de porquería, que debería agradecer pero que ni parece trabajo, ha logrado bajarme el ánimo. Esa responsabilidad, estar feliz y contenta es absolutamente mía, y me alegro por eso.
Desde ayer me río más, me divierto más, pero eso tampoco importa, importa que debo recordar más cómo burlarme de mí misma para pasar a burlarme de los demás y hacernos reír todos juntos.
No, un blog no es un diario, en un blog nunca publicaríamos con lujo de detalles el modo en que un amante nos folló, ni putearíamos hasta la sangre a esa mujer que se llevó al hombre que creíamos propio, porque en el diario se dan detalles, se hacen conjuros si es necesario y se desea la muerte, el blog en cambio es un sitio donde terminamos dando la cara, por más anónimos que pretendamos ser, es un lugar donde nos encontramos pensando dos veces las palabras que usamos para no molestar a los demás. Muchas veces por un blog terminamos haciendo amigos sin proponérnoslo.
Un blog no es un diario porque por escribir un diario no se espera recibir comentarios, sólo se espera sentirse mejor después de escribir en el, después de descargar toda la basura o toda la euforia de un día cualquiera. En un diario no hay nadie para opinar, es más, a veces ni siquiera hay nadie para leer, el diario se escribe para, a veces, nunca ser leído.

miércoles, mayo 13, 2009

New York City: la droga

Ya lo sospechaba antes de irme, el viaje me cambiaría. Aun con las pesadillas que tenía antes de viajar, aquellas donde la plata no me alcanzaba para comer y todo era absurdamente caro y bueno… caro es todo si uno se pone a hacer cuentas, por eso el truco está en meterse en la onda de las vacaciones, despreocuparse y usar la calculadora sólo para lo realmente importante.

Quienes me han visto, oído y leído me notan distinta, yo me siento distinta. Como el cualquier tema hay gente a favor, gente en contra y gente neutral, a unos les gusta, a otros les disgusta y a los terceros les importa un bledo que me haya ido de vacaciones. En resumen yo me siento feliz y eso es lo que me importa, quiero extender esta sensación de felicidad el mayor tiempo posible, quiero que el efecto de esa droga sea permanente, así tanto “rosadito” no me luzca.

jueves, mayo 07, 2009

Personajes para juego de rol

Hace más o menos 8 años me entró la fiebre de los juegos de rol. Hablé con los compinches de turno para llevar a cabo la experiencia en un sitio real, no sólo mental, pensamos en pedir prestada una finca, disfrazarnos y llevar utilería, pero durante la planeación del evento una de las personas que jugaría dejó ver su lado extraño e incluso peligroso, ahí decidí cancelar el juego y poco a poco la fiebre fue bajando.

En un cuaderno viejo pero actual, de esos que uso para escribir listas e ideas sueltas, pero que ya está ajado de tanto usarlo, yacía este texto con los personajes que creé para ese entonces. Leyendo sus descripciones observo cómo hablan de la persona que era y de la que sigo siendo. A pesar de las pequeñas modificaciones de estilo que he introducido, sigue mostrando mis rasgos imaginativos, mi sentimiento de auto-realización e incluso el exceso de películas de horror mediocres que veía en ese entonces. La fantasía también está allí.

Muy seguramente este conjunto de personajes es más profundo y contará más acerca de quien soy que las variadas versiones que he hecho de esta lista.
*

Spes: Personaje femenino que simboliza la esperanza, lleva la tranquilidad al sitio y personas que la rodean. Sus instrumentos son una corona de flores blancas y amarillas, además de un ancla, que le sirve para abrirse camino entre las oscuras tinieblas.
Poderes de Spes: Con las flores amarillas de su corona puede invocar las fuerzas del otoño para que cubran sus huellas, así sus enemigos tienen dificultad para seguirla.
Las flores blancas contrastan con el mismo color resplandeciente de su vestido. Estas flores le dan el poder de comenzar o terminar la situación, es decir, si se encuentra en un momento de peligro, al agitar sus flores blancas vuelve al principio del mismo, lo que le da tiempo para pensar qué hacer, puede regresar o adelantar en el tiempo para repetir o finalizar la acción, pero no lo puede detener, cuando adelanta el tiempo debe hacerlo corriendo el riesgo de no saber lo que pasará.
El ancla que lleva consigo le sirve como linterna, al dibujar una puerta en la oscuridad con la parte que queda en el mar, todo se ilumina y puede ver mejor su camino.

Durga: En sánscrito <la difícilemente accesible> guardiana de los demonios propios –sus múltiples personalidades- y cuando decide exige sacrificios humanos. Entre sus pertenencias se encuentra un encendedor y una vela.
Poderes de Durga: Por poseer la vela tiene el poder de la oscuridad, cuando y donde quiere, para capturar a sus víctimas sin que ellas se den cuenta.
El encendedor es para hacer los sacrificios humanos, le hace una emboscada a sus contrincantes y luego los obliga a escoger uno de ellos para su sacrificio, por puro placer, después de que la víctima ha sido elegida le arranca un cabello, lo incinera dejando sólo un trozo, así toma su fuerza vital, luego agrega el trozo a la bola que, se dice, lleva entre sus ropas. El último, aunque no tan obvio, de sus poderes es la capacidad de parecer una Gran Madre que cuida a sus hijos, así encuentra la manera de hacer sus emboscadas.

Olopa: Druida, aprendiz de Merlín, que cura con poesía y música. Sabio en la lectura de las estrellas y en los usos de las plantas medicinales, recurso que utiliza cuando el mal está en el cuerpo y no en el espíritu. Se dice que su barba es símbolo de su gran sabiduría y astucia, cuando su mentor murió se afeitó en signo de luto. Siempre lleva consigo un libro con hojas de lino, que más bien parece una colección de pañuelos en los que sólo él entiende lo que está escrito, en el idioma de la mirada de los astros y el murmullo de los árboles, plantas y todo verde que encuentre a su paso.
Poderes de Olopa: Su sabiduría y conocimiento de la naturaleza que lo rodea son en conjunto, uno de sus más grandes poderes, es así que, el verbo dimenticare –olvidar en italiano- no está en su léxico, lo que necesita lo recuerda, aprende o consigue en el momento, ya sea una medicina, una salida o un gesto para defenderse, porque todo lo encuentra en si hábitat.
El segundo poder es su amistad con los habitantes de la naturaleza, ellos le advierten del peligro y sus vías de escape.
En general sus habilidades sin más de guía que de defensa.
La historia de su vida cuenta también que, en homenaje a las personas que han salido desprevenidamente de ella, ha escrito una canción a la que le agrega una cantidad de notas igual a las letras que componen su nombre, sólo la canta en la noche acompañado por un instrumento de cuerda que se desconoce.

Mani: Hechicera de la magia y de la magia de los fantasmas, amplia conocedora de la noche, en especial de la medianoche, confidente de la Luna –más de esta que de Olopa- su apariencia es de cabellos oscuros y piel canela, así se confunde mejor entre las sombras, las que puede utilizar para robarle un poco de vida a sus acompañantes al estar de pie junto a ellos, con las manos puestas en sus sombras.
A veces toma esa vida y la almacena, en el Nerthus (tierra nutricia), para al retomarlas tener su esencia corriendo por su cuerpo, como viviendo a través de ella muchas vidas en su cuerpo.
Poderes de Mani: A pesar de su oscuridad, al verla a la distancia lo que se observa es una luz que casi enceguecedora, pues a ella no la deja ni un solo momento su séquito personal de fantasmas luminosos, además carga a todas partes un pequeño espejo para que éste le indique quienes son dignos de su exquisito alimento y quienes necesitan mirarse a sí mismos en él, así los que se conocen bien pueden conseguir su ayuda, dándole algo brillante a cambio de su conocimiento, preferiblemente un objeto de plata para halagar su feminidad. Los que no conocen tan a fondo su interior no deberían correr tanto porque su sombra no correrá tanto como ellos, sin embargo no pierden nada con intentarlo.
En su cabeza lleva un manto gris para dirigir a sus fantasmas, en raros casos lo agita para que ellos vayan por las piezas difíciles, luego lo envuelve en su cabeza para que regresen a su lado.

Brígida: Protegida y consentida de Odín, con apariencia inocente y pueril disfraza a la perfección la sabiduría que posee. Es adivina, sus utensilios son las runas, con ellas predice la suerte de sus compañeros de viaje y, si es necesario, la de sus opositores, aunque esto no sería muy aconsejable porque, según ciertas creencias, si ella adivina el futuro de alguno correría el riesgo de convertirse en uno de sus enemigos y la única manera de cambiar este destino sería encontrando el Menhir principal, una piedra larga y vertical junto a un lago de oscuras aguas al que debería llegar acompañada por el opositor al que le ha adivinado su destino.
Poderes de Brígida:
Al estar muy unida a la Madre Tierra sus poderes vienen de ahí.
En uno de sus bolsillos lleva las runa con las que traspasa las puertas del tiempo, con la ayuda de su mente; con su poder de acción trata de modificar el futuro para no ser esclava del destino de sus colegas de viaje, porque le está prohibido averiguar su propio futuro, eso lo deja a sus enemigos, ya que si alguno se atreve terminará rindiendo sus poderes al bando opuesto.
A su disposición también están los menhires menores, rocas que le sirven para formar círculos de protección. Su tiempo es limitado, pero necesario cuando lo crucial es tomar decisiones importantes como a dónde ir.
Finalmente, en otro bolsillo lleva musgo vital, que le sirve para dar unos instantes de vida a personajes hechos de barro, que despistan a sus persecutores.

Joachim von Morgue: Se dice de él que sostiene pactos demoniacos, le encanta lanzar blasfemias y el sarcasmo es uno de sus rasgos más característicos. De la vida piensa que los objetivos son la agresión, el sometimiento del débil o del extraño, la opresión y la explotación. Es un guerrero, en ocasiones acepta ser mercenario, aunque siempre se siente pagado por el dolor y sufrimiento de otros, mas esto es bastante difícil de conseguir porque suele ser huraño y solitario. Es austero en su forma de vivir, aunque no lo piensa dos veces a la hora de comprar armas, así deba por ello dormir en el suelo.
En una palabra, el significado que él le da al exterminio humano es arte.
Poderes de Joachim von Morgue: Uno de sus poderes es la utilización de la droga y los venenos químicos -, casi lo mismo, especialmente los de absorción cutánea, que administra con un simple toque de pincel cerca de la yugular, para que así se distribuya rápidamente por todo el cuerpo.
Otro de los elementos de este ateo personaje – irónicamente hijo de un sacerdote católico – es un gran compendio de cuchillos, (Nota: En el reglamento del juego se prohibirá la utilización de armas reales que puedan amenazar la integridad física de los participantes.) para escoger cuál es el mejor. Cuando decide degollar a alguien lo ataca por la espalda y luego lo ve a los ojos directamente, para observar cómo va perdiendo la vida. En ciertas ocasiones prefiere usar sus manos desnudas, sin guantes, para asfixiar piel con piel, luego extrae el corazón y lo introduce en un frasco para alimentar a las pirañas que tiene por mascotas en algún lugar de su casa.

Teodoro Savatier: Es hombre y ya eso encierra un significado, es decir el que valora, asigna sentido y mérito a las cosas, a veces para sostenerse a sí mismo y otras para sostenerlos a los demás. El único ídolo que reconoce es él mismo y hace lo que se le viene en gana siempre que puede, eso es casi siempre; su fuerte carácter es capaz de dejar marcas en la política, el arte y cuanta cosa o meta se propone.
Cuando se decide a hacer alianzas o amigos es el más leal de todos, los que lo conocen saben que él cuidaría con esmero hasta sus mentes, si fuera necesario. Es un buen consejero, vela por el bienestar de sus amigos sin importarle su propia persona, así que no sería un suceso extraño que sacrificara su vida por salvar la de otro.
Poderes de Teodoro Savatier:
Debido a su fuerte temperamento, una de sus armas es la fabricación de peculiares máscaras, ya que en ella pone gran parte de su energía. La función de estas es intimidar o tranquilizar a su oponente, según las necesidades de la batalla o de la ocasión, aquí, además, surge el segundo de sus poderes: la improvisación, lo que para él es un arte que sabe practicar con maestría, no importa el escenario o la situación, él encontrará la forma de escapar o defenderse, junto a los suyos si es que va acompañado porque si no, lo más importante es salir con vida.
Sus formas favoritas de ataque son las que involucran pólvora y/o dinamita, ya que éstas son incontenibles e impredecibles, muy semejantes a él, sin embargo en algunos casos consigue controlarlas magistralmente.
Su ingenioso oficio es su vida, es simplemente su respuesta a la misma. Utiliza las explosiones para expresarse con mayor emoción.

Fewtrell Wisbey: Individuo siempre alerta y que no deja nunca nada tras de sí, en contraste es un muy buen espía y a la vez detective, sabe seguir los rastros ajenos, descubre en los ojos de las personas quien merece su ayuda. De sus bases de datos saca información que le sirve para encontrar vida donde la haya, ya sea en los árboles, en los enemigos o en la tierra misma, la que utiliza para revivir a los aliados que necesita en su camino, como medios para alcanzar sus metas, por ejemplo conseguir dinero que gastará en tecnología más especializada o el rescate de alguien por el placer mismo de superar un reto.
Poderes de Fewtrell Wisbey: Una de sus características es la gran versatilidad de carácter, otros la llamarían variabilidad y hasta personalidades múltiples, pero la verdad es que ésta arma no es sólo eso, es también una táctica de defensa, cuando se encuentra con alguien malvado él es igual y, de idéntica forma, si su oponente es completamente benévolo.
Otras de sus herramientas son aquellas que le permiten saber los planes de los demás; con los secretos que consigue hace negociaciones en momentos críticos, a veces sus tratos concluyen cuando en vez de dar datos exactos, proporciona pistas que cada quien tendrá que saber interpretar para conseguir lo que quiere de él.
El tercero de sus poderes es el conocimiento de los pensamientos de los demás, cuando sus oponentes o compañeros de alianza están frente a él, se ven obligados a descubrir sus mentes. Esto lo hace cada vez que no consigue la información requerida por otros medios. Sobre si alguien alguna vez ha logrado eludirlo, sólo se conocen mitos pero no hay nada confirmado.

*La autora de esta imagen es la dueña de esta galería.