jueves, julio 16, 2009

Los rituales de la soportabilidad

Hay pequeños rituales que hacen más llevaderos esos días pesados y densos, esos a los que parece que no se sobrevivirá, aquellos en los que parece más probable quedar en coma de puro aburrimiento que seguir adelante detrás de los sueños.

Levantarse de la cama con modorra, entrar al baño a oscuras por propio gusto, escuchar a gente extraña hablar tontamente, dormir sólo de un lado de la cama en una cama doble, cepillarse los dientes contando cada uno de los movimientos, jugar al rompecabezas con los objetos de la mesa de noche, observar a las personas pasar a través del ojo de la puerta, imaginar que los carros más abajo son hormigas.

Los rituales de la soportabilidad son todas aquellas acciones que para un observador carecerían de sentido, que lucirían como movimientos absurdos e inútiles que sólo malgastan el preciado tiempo, un ir e ir e ir a cualquier lado nada importante, son esos pequeños conjuntos de espacio, tiempo y contenido que permiten a quien los celebra sobrevivir hasta el día siguiente.
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Update: Estoy convencida de que la canción Ritualitos de Marta Gómez tuvo todo que ver con este poema.

1 comentarios:

ApoloDuvalis dijo...

Bueno, creo que cualquier practicante del Zen se sentiría identificado contigo. Surmergirse conscientemente en una burbuja de "nada" en el espacio tiempo puede ser algo que nos ayude a afilar el hacha con la que debemos seguir abriendo camino al día siguiente.