viernes, agosto 28, 2009

El texto que se manda solo

Ha llegado el momento de gastar los perfumes, los olores, los placeres guardados, el instante de estrenar los sueños hechos a tu medida.
Es el ahora de los encuentros.
La espera terminó, los granos de arena han engordado el reloj, las distancias son menores y el tacto se hace posible.
Los pasos ya se escuchan en la puerta y la ropa se desespera por caer, los dedos juegan nerviosos, el corazón palpita ya sin miedo, con certeza.
Las escenas creadas en la mente se cristalizan despacio, los deseos se solidifican, los cuerpos dejan de ser fantasmagóricos, los límites se diluyen, las esencias se funden. La línea que separa las ilusiones de las realidades se desvanece.
Comienza de nuevo la apuesta, la rueda ha vuelto a girar, toda la fuerza va a un número mágico que en esta historia el final contará.



martes, agosto 25, 2009

De la serie bendiciones

Ilustración de Pilar Berrio

Benditos sean los hombres que han aprendido a domar el ego,
esos que lo hacen bailar como cebras en un circo.

Benditos aquellos que se interesan más en el espacio que hay entre el cuerpo y el alma, que en el existente entre la ropa y el cuerpo.

viernes, agosto 21, 2009

Echaba de menos su aire, sus espacios llenos de personalidad y calma, los colores limpios que veía a través de su ventana, en conjunto le hacía falta el sentirse completa, libre, feliz, valiosa.
Las paredes a su alrededor se estrechaban, el aire se espesaba, la luz se oscurecía, el ambiente se llenaba de ruidos pasados y hostiles, esa etapa de su vida le gritaba, constantemente, con voz suficiente que había llegado el momento de partir, de fundar su propio territorio, donde pudiera dictar leyes y normas, para romperlas o doblarlas cada vez que se le viniera en gana.
Hacía ya muchos años que su carácter se había acabado de solidificar, su terquedad era más una virtud que un defecto, en ella se afincaría para dar el siguiente paso, para continuar con las modificaciones que le haría a la obra en constante construcción que era su vida.
Era momento de escoger el reparto para las siguientes escenas por rodar, algunos personajes serían incómodos, insignificantes mirones que verían con entretención, pero sin conciencia, la aparición de la magia, ella en cambio la viviría, del encanto respiraría.
Sí, aún faltaba tiempo para que el proyecto se pusiera en marcha, pero estaba convencida de que lo lograría.

viernes, agosto 14, 2009

La gente asfixia

La gente asfixia, quita el aire, ahoga, roba la vida, especialmente cuando no sabe qué hacer con la propia.
Benditos sean los problemas, la gente no sabría qué hacer con su tiempo libre si no tuviera que dedicárselo a resolverlos, benditos sean los defectos ajenos, de lo contrario nos quedaríamos sin temas de conversación, Dios no permita que veamos las vigas en nuestros ojos, las pajas ajenas siempre son más interesantes y sabrosas.
Los individuos, los corrientes, los normales, los sosos contaminan, envenenan, amarran, cortan las alas, le ponen pegante al pavimento para que se peguen los zapatos al suelo, le hacen zancadilla a los sueños, crean infiernos en la tierra.
Los raros, los anormales, los locos, los fenómenos preparan brebajes con sabor a maracuyá y anís que beben para desconectarse de la densa, sucia realidad, de los días mediocres, de los pensamientos repetitivos y pobres.