martes, agosto 25, 2009

De la serie bendiciones

Ilustración de Pilar Berrio

Benditos sean los hombres que han aprendido a domar el ego,
esos que lo hacen bailar como cebras en un circo.

Benditos aquellos que se interesan más en el espacio que hay entre el cuerpo y el alma, que en el existente entre la ropa y el cuerpo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

desde que leí este post no puedo dormir preguntándome cuál es el berraco espacio cuerpo-alma y cuerpo-ropa

Licuc dijo...

Anónimo, gracias por la primera carcajada de la mañana, ese comentario tuyo la logró.

Anónimo dijo...

me alegra hacerte reír, pero sigo sin entender

Licuc dijo...

A los ensayos de poesía es mejor disfrutarlos, tratar de comprenderlos puede amenazar la magia que contienen, su encanto.