martes, septiembre 29, 2009

Al anochecer

El día se fue así como te fuiste tú, sin despedidas, sin ruidos, sin lunas llenas.
Cuando desperté no estaban la luz del sol ni tu olor, sólo me acompañaban unas estrellas borrosas y un sueño vacío.
Al norte, muy al norte estás tú, en medio de árboles con nombres desconocidos, rodeado de seres con los que hablas en códigos extraños para la mayoría de los mortales, mientras yo alargo mis letras, extensión de mis manos, para poder tocarte y sentirme menos sola, ahora cuando acabo de convencerme de que tu ausencia me duele, aunque sé que debo padecerla para llegar a esos estados donde tu tacto me cristaliza y me fortalece.



viernes, septiembre 18, 2009

El puente tiembla bajo su peso, el viento sopla inmisericorde, desafiándola, las rocas del precipicio, a lado y lado, gritan en su cara con ganas de verla caer, ella cierra los ojos y resiste, camina cada vez más lentamente, como si nunca hubiera perdido un minuto.
El viento comienza a rendirse, los minerales pierden la voz y todo ocurre a un ritmo en el que, parece, logra correr sin siquiera moverse. Ya nada es urgente o indispensable, los pasos de madera, que toca con los dedos de sus pies, ganan fuerza y la sostienen noblemente.
Desconoce por completo el lugar donde termina el abismo, sólo tiene claro que debe atravesarlo para poder continuar con el camino designado, ese del que se le habla en sueños, cuando se supone está dormida.

lunes, septiembre 14, 2009

Ciudades sin dueño –NYC-Bogotá-

Ellas coquetean, alegran, animan y traicionan, aun así se las arreglan para ser amadas y deseadas.
Los tumultos las invaden, las absorben, las succionan, sacan cuanto pueden de ellas y mueren un poco en el proceso, pierden la calma y la paciencia, la independencia se hace enorme, abrumadora e indispensable.
Son paradójicas, envolventes y amenazantes, su caos es adictivo, incluso sus defectos pueden ser atractivos, inspiran emociones rotundas y opuestas, están llenas de personajes inimaginables.
La vida en ellas transcurre a la ligera, encontrar un refugio en su interior es una labor de minería, una tarea sólo para estrategas maduros y perceptivos.
Son admiradas desde lejos y miles desean parecerse a ellas, ignorando los sacrificios que demanda ser de ese modo.
A veces sus cimientos resuenan, como protesta ante tanta apatía hecha carne, carne que tiembla indefensa, hipócrita y cobarde, rezándole al dios de turno, carne a la que la fe le durará sólo hasta que la tentación de poseerlas aparezca de nuevo.

viernes, septiembre 11, 2009

Extraviada, completa

Con los pies cansados recorre una ciudad desconocida, arrastrando el cuerpo por callejones llenos de historias absurdas, afinando sus capacidades de guerrera, enfrentando al miedo en cada esquina.
Extraña los rostros de gestos familiares y siente modorra a la hora de planear paseos por lugares gastados, vacuos. Se refugia en historias famosas en otras tierras, mientras ojos entrometidos la miran como si tuvieran derecho a juzgarla.
Sabe bien que el camino de regreso no existe, que el suelo desaparece detrás de sus pasos, entiende que la existencia se construye junto a los quereres, que las posesiones vienen y van igual que los vientos.
Va con rumbo y sin el buscando su lugar, uno realmente propio, aquel donde se sienta verdaderamente a gusto.
Cada vez que se pierde se encuentra más a sí misma, aunque no sepa dónde está.
Recuerda que el hogar está en su interior, que se construye con la presencia de todos los seres valiosos que cruzan su sendero, esos que son como las piedras que le dan soporte al techo.
Y sigue su andar sólo con pistas, valiéndose del olfato para descubrir las enseñanzas que debe aprender y los sitios que debe visitar.
Aún no ha llegado el cuando de dejar el desplazamiento.

miércoles, septiembre 09, 2009

Oda a la cama

Suave, cálida y serena,
Noble, callada y silenciosa,
Acunas mis sueños y calmas mis pesadillas.
Te adaptas bajo mis formas para dar paso a mis días.

Impasible ante las tormentas de emoción,
Estoica ante los aguaceros de confusión.

Siempre ahí, casi indiferente, guardando los secretos,
Las verdades, los dolores y los pesares, manteniendo el blanco de los sueños vacíos y tranquilos, sirviendo de telón de fondo para los viajes nocturnos y agitados.

Hermosa, impecable, gastada y familiar,
Larga, ancha, a medida y excesiva,
Conocida y privada para aquellos que nunca en ti descansarán.

Refugio itinerante, recuperable, práctico y sencillo,
Hogar acogedor y doméstico de lo que fue y de lo que vendrá.

domingo, septiembre 06, 2009

Desde el exilio

Los sueños han cambiado, ya las imágenes son otras, las travesías exigen más valor y una fe más fuerte, los extraños se tornan en aliados, justo cuando los fieles escuderos yacen lejos y ocupados peleando sus propias batallas.
Se desnudan los cuerpos y las almas, pues la vida exige demostrar el material del que se está hecho.
Cada vez son más pocos los dispuestos a abrirse paso a través de los obstáculos, son cada vez más escasos los seres que se miden a sí mismos con las dificultades, están casi desapareciendo aquellos capaces de enfrentarse al dolor de ser distintos, en un mundo amante de los clones y de las muñecas fabricadas en serie.
La existencia los separa y los desperdiga por el mundo para que lleven luz, así sea fugaz, a disipar las tinieblas de la ignorancia no reconocida.
El mundo cambia a prisa y les exige que le sigan el paso si quieren mantenerse con vida, los obliga a correr para probarle que su alma es valiosa y duradera, para que le confirmen a la tierra que no ha perdido, del todo, el tiempo que lleva defendiéndolos.
Los seguirá mesurando, oliendo y persiguiendo, no se detendrá hasta que queden aquellos suficientes para su cuidado y protección.

*Siguiendo la sugerencia de un amigo, vuelvo a leer uno de mis textos porque como diría José Saramago: "La palabra no es palabra mientras no se pronuncia. La palabra que está escrita es una sombra. Pero cuando la decimos es una sombra que se levanta, se presenta y se nos pone adelante."


viernes, septiembre 04, 2009

Riesgos


La semana pasada estuve en un accidente, viajaba por carretera y, como muchas veces en el camino, iba sola. Tuve la oportunidad de comprobar esa sensación de cámara lenta en la que se desarrollan los sucesos cuando se está en peligro, claro que habría preferido quedarme con la duda y seguir haciendo acto de de fe en las historias ajenas.

Lo bueno de este asunto fue que salí ilesa corporalmente, aunque emocionalmente sentí la impresión un par de días después, cuando me hice consciente del modo temerario en que conducen, en el último tramo de todo el recorrido, los hombres que me llevan al trabajo.
Van por una carretera angosta, que a veces tiene una hondonada al costado, con prisa extraña, como si le huyeran a la muerte, sin darse cuenta de que al manejar de ese modo parecieran invocarla. Trato de no pensar mucho en eso y me concentro en todo lo nuevo que tiene ahora mi vida, que no es poco.

Riesgos. Me atreví a decirle sí a un cambio de geografía, de trabajo y de casa. No se puede decir que arranqué de ceros porque las condiciones fueron y son prácticamente inmejorables, los asuntos domésticos se resolvieron antes de mi llegada y el trabajo que hice, algo más de un mes atrás, me dio la plata necesaria para poder comenzar esta nueva etapa.

Divago mucho. Recientemente recorría lugares de mi ciudad que me causaban curiosidad, algo de temor y angustia, por no poder ayudarles más a esas personas que los habitan. Leí mucho, más en mi mente que en voz alta, pero cuando lo hice del último modo sentí la magia, el encanto de los niños y de la gente sencilla, varios de mis fantasmas dejaron de lucir tan amenazantes y mi valentía creció. Hoy estoy haciendo tareas de las que me sabía capaz, pero que no había intentado por renuencia a dejar la comodidad de lo ya conocido.

Ya no quiero acostumbrarme mucho a los lugares o a las personas que no he elegido para que estén conmigo, deseo cumplir con honor las misiones que me han sido encomendadas, mi objetivo, en el presente, es seguir mirando al futuro con asombro, con fuerza interior. Lo que me corresponde es continuar con los ciclos que paulatinamente se completarán.

jueves, septiembre 03, 2009

Al amado que se acerca

Conóceme la voz,
Déjame acariciarte con palabras,
llena de valor tus acciones, saca el miedo de tus pensamientos,
construyamos juntos nuevos recuerdos, tibios, para los días en que no calienta el sol.
Gástame los labios, estoy cansada de guardarlos.
Permíteme apreciar la hermosura de tu cerebro,
quiero ver cómo te crece la barba mientras reflexionas.
Dame tus manos para peinar mis cabellos,
préstame tu cuerpo para cubrir mi desnudez.
Impide que se acabe el día, la noche para que tengamos años por descubrir.


miércoles, septiembre 02, 2009

Vacíos

Perdidos, vagando por el espacio que hay entre los escalones, persiguiendo las palabras, torturando a las neuronas, arrastrando soledad y falta de significado a cuestas.
Hablan, parlotean, sueñan con imposibles, con voces del más allá, se empinan para lucir más altos olvidando que los pies se cansan, que se niegan a sostener eternamente tanta estupidez pura.
El tiempo es un estorbo, una presa que se debe perseguir y destruir, la magia el encanto no es su asunto y nunca lo será.
¡Que caminen, que deambulen! ¡Que se refundan en el más allá que cada vez está más acá! Vayan a construir su suerte, vayan a ahogar sus ilusiones cuando apenas están naciendo, que nadie los detenga cuando decidan ahorcarse/suicidarse con sus egos.

*Texto inspirado en una reunión de representantes culturales que intentaban organizar un evento.