jueves, octubre 15, 2009

Cuando palpitas

Tómame de la mano, llévame a conocer tus sueños al tiempo que vivo mi vida sin reparos.
Lléname la existencia de recuerdos dulces, para amarguras tenemos demasiados recuerdos.
Pon mi rostro entre tus manos y sopla esa pestaña caída, solitaria, después cumple junto a mí un deseo compartido.
Vete, huye, aléjate todos los días un poco, así podré olvidarte a diario y regocijarme ante cada nuevo encuentro.
Permíteme mirar tus costillas, déjame ver cómo se eleva tu pecho cuando palpitas,
para aprender el ritmo que te mueve,
para soltar las cadenas que te amarran.
Ve al campo y que sea yo el aire que respiras, quiero entrar en tu cuerpo para remover las emociones que te lastiman.
Escribe una historia a mi lado, sin promesas vacías ni juramentos, ámame ya, junta tu piel con la mía ahora, luego es una palabra oscura y difusa.
Dame tu mano y vuela conmigo, no temas a la caída, quizá, si tenemos suerte…
…la tierra haya desaparecido.