viernes, octubre 09, 2009

De una mujer salvaje

No juegues a las adivinanzas conmigo,
No soy como aquellas mujeres que ocultan sus verdades,
Llevo con orgullo mi alma averiada,
Es la prueba de las experiencias que me han formado y deformado.

No busques en mí ojos tontos, fríos e ingenuos,
Sé bien lo que quiero y no temo pedirlo,
Prefiero ir por la vida soñando y cuestionando antes que ser una patética sonámbula.

No le temas a mis embestidas, son sólo una de mis expresiones de afecto, yo amo con furia, casi con rabia o simplemente me desentiendo.

No te extrañes cuando un sentir desconocido te invada, ocurre que no estás dentro de tus huesos sino en mi recuerdo.

No cubras tu olor con lociones elaboradas, nada mejor que tu esencia pura para acompañar mi color.

No le huyas al ritmo que marca tu corazón, síguelo sin preguntas hasta que tu alma alcance a tu cuerpo y si en ese cruce de caminos me encuentras, te ayudaré a cambiar esas pesadillas que en las noches te atormentan.