miércoles, noviembre 11, 2009

Atrapada en la sala de cristal (6)

Seguí pensando y recordé a alguien, a ese que sólo me busca con la esperanza de meterse en mi cama alguna noche, retomé el tono de desesperación que había usado con mi jefe y lo llamé. Fingiendo llanto le describí atropelladamente la situación, él me pidió que me calmara, al fondo oí ruido de restaurante. Le di los datos del edificio donde me encontraba, lo apuré para que llamara a la administración y al servicio de vigilancia, en realidad me aterraba perder una noche de mi vida durmiendo mal en un edificio corporativo, ya estaba planeando mi escape pero me negaba a salir callada, quería que los dueños notaran al menos una de las fallas que tenía su edificio planeado con tanta sabiduría.

Mi aspirante a amante dijo que me llamaría de nuevo, en 10 minutos, haría las llamadas necesarias para mi rescate. Apenas se cumplió el plazo mi móvil volvió a sonar, 3 guardias de seguridad iban camino al piso señalado para sacarme de mi encierro, al colgar me preparé.

Moví un par de sillas apoltronadas, me quité los zapatos, dejé en el suelo mi cartera y el portapapeles que llevaba, calculé el espacio, me acosté y comencé a deslizarme por debajo de una de las paredes de cristal.

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