lunes, noviembre 23, 2009

El final es inminente

Las sanguijuelas de dos patas se cuelan por los resquicios que destellan, ansiosos por succionar la vida que corre burbujeante a través de las arterias de los anormales que disfrutan el ardor de una consciencia clara, nítida.

Criaturas gelatinosas verdes y grisáceas, despiadadas, acorralan a aquellos personajes capaces de cerrar los ojos y respirar lento, inspirados eternos, que van por el mundo dentro de esferas violetas, invisibles.

Verdes y grisáceas se arriman, convirtiéndose en una masa amorfa, violenta, cruel, sangrienta que arrincona a los inspirados eternos, buscando hacer estallar los globos sagrados dentro de los cuales existen, usando espinas afiladas.

Ellos, los santos resisten imaginando, creando y creyendo en otras realidades, aguantando pruebas que parecen imposibles, siempre convencidos de que el camino elegido es el correcto y no alguno más.