martes, febrero 23, 2010

Huérfanas de novio

Así como los niños que ya no son bebés son difíciles de adoptar, las mujeres que llevamos varios años sin novio somos difíciles de emparejar. 

En algunas películas suelen mostrar personajes solitarios, oscuros e independientes, resultado de una niñez difícil y triste, provenientes de orfanatos miserables y adopciones fallidas. Las mujeres que hemos permanecido solteras durante mucho tiempo nos parecemos a esos retratos. 

Las solteras profesionales aprendemos a resolver la vida solas, con o sin hombres, con o sin amigas íntimas. Somos perfectamente capaces de ir a una sala de urgencias para que nos enyesen un miembro fracturado, luego tomar un taxi y volver a casa, todo sin compañía. Esto en los casos extremos pero en lo cotidiano también ocurre.

Las solteras profesionales encontramos ridícula la postura de algunas personas, sin hacer distinción de sexo, cuando prefieren no comer antes que sentarse solas a la mesa, porque para nosotras tal actitud va en contra de nuestra supervivencia. Si tuviéramos que esperar hasta tener compañía para poder consumir alimentos sufriríamos desnutrición crónica. El 60% o más de nuestro tiempo libre transcurre a lado de la mejor compañía que tenemos: nosotras mismas.

Es comprensible que muchos hombres se sientan intimidados cuando se encuentran con mujeres como nosotras. La mayoría de ellos recibió la educación tradicional para convertirse en proveedores y protectores de mujeres que, también entrenadas para estar en pareja, se comportan del modo acordado tácitamente en su presencia. Cuando aparecemos nosotras, que no los necesitamos para que nos solucionen problemas su desconcierto es total.

Del mismo en que los adultos que alguna vez fueron niños huérfanos necesitan un proceso de adaptación para confiar en los demás y lograr relaciones significativas, las solteras profesionales necesitamos pasar por varias etapas antes de ser capaces de sostener noviazgos que otras mantienen inconscientemente. Para nosotras no es sencillo ceder el espacio y la autonomía que recibimos sin aviso, sólo con la promesa de que la vida será más fácil cuando compartamos responsabilidades con un igual.

Que los pretendientes de las solteras profesionales no esperen relaciones de pareja como las que han tenido con novias seriales, más bien que se preparen para compromisos tormentosos, interesantes y divertidos. Las solteras profesionales no les exigiremos que nos arreglen el lavaplatos pero sí que sean buenos compañeros de cineforo.

4 comentarios:

manteka dijo...

JAJAJA, por supuesto que nos desconciertan, tantos años aprendiendo el rol de machito proveedor y rescatador de mujercitas desvalidas e inutiles.

GOLPE AL EGO!!!

si, is, dificiles de tratar las solteras profesionales

El Marqués de Carabás dijo...

Y a las casadas, a todas las que nos dan una bofetada indiferente cuando demuestran, con más que orgullo y valía, que son autosuficientes.

Y duele, sí que duele cada pedacito de los paradigmas rotos.

Me encantan...

Licuc dijo...

Manteka, difícil pero no imposible.

Marqués no tengo experiencia en esa área. Tendré que aprender de ti.
¿Te encantan los golpes? ¿Eres masoquista? Eso último no lo entendí.

Antonio Escallón dijo...

Lo bueno de esas mujeres es la exigencia...

- Un hombre debe estar al nivel de ella
- El reto es mayor y la primera prueba es no dejarse intimidar
- La conquista debe ser inteligente y analítica, no creo que sea suficiente con la atracción (por lo menos no en todos los casos)

En fin... hay tema para rato.