martes, octubre 12, 2010

Se busca

El objetivo del texto era escribir una historia acerca de una imagen parecida a la que cierra esta entrada, sin embargo entre el cansancio de toda la semana y mi disgusto para escribir de temas cercanos a la política o sus personajes, más la lectura inconclusa de 1984, me llevaron a producir este texto reflexivo. 

En el futuro cercano espero desarrollar el ejercicio del taller de crónica de un modo más competente. 

De momento esto es lo que hay.

La calle, verde, cubierta de hojas de árboles, caídas durante el aguacero, como las gafas de un hombre, hace años olvidado.

En un tiempo ahora histórico gobernó un político popular entre los pobres, adorado por los acaudalados y olvidado por la sensatez del presente. La nube, en donde ahora reposan los registros de todas las épocas transcurridas, guarda textos, imágenes, videos y grabaciones de audio que muestran el cambio colectivo de mentalidad.

Mientras las personas vivían con él, eran mandadas por él y creían sin preocupaciones en él, su reputación era impecable. Poco después, cuando la dinámica de poder, acordada en salones cerrados con paredes de cristal, lo obligó a ceder su lugar, comenzaron a cambiar los convencimientos de los habitantes de ese territorio antiguo, al tiempo que evolucionaban los líderes populares y sus opiniones.

A un ritmo desesperadamente lento, visto desde las costumbres actuales, la consciencia individual cambió hasta convertirse en una ola de criterios fundamentados, logrando una re-evaluación profunda de hechos y significados.

Ahora comprendemos, tras el esfuerzo de nuestros antepasados qué enseñanzas y qué objetos personales conservar de los dirigentes del pasado, así como los íconos que buscamos resaltar para invertir mejor nuestros recursos en la construcción de impresiones mentales futuras.


Foto tomada de aquí.

2 comentarios:

rishark dijo...

hola, esta bueno el post pero un poquito mas de 1984 le dará algo muy bueno (hágale usted puede). ese es uno mis libros favoritos

Licuc dijo...

Rishark el libro es duro, muy.
En este caso el texto ya tomó otro aire, tengo el borrador comenzado y veré en qué resulta, pero seguro en algún momento intentaré fusilar con descaro la atmósfera asfixiante de esa historia.