jueves, diciembre 30, 2010

Así celebran la navidad los talibanes


Las epifanías llegan siempre de ese modo: repentino. Esta vez no me propuse responder la pregunta ¿por qué no me gusta la navidad?, preferí gritar Feliz Saturnalia cada vez que alguien intentaba desearme, con hipocresía o sinceridad, una realidad que no entiendo, sin embargo una noche todo cobró sentido. Volviendo a casa, presa en una lata y con merengue de fondo supe que ésta época es para perpetuar el machismo y demás esquemas que hacen de esta la república bananera más feliz del planeta.

Mi capacidad de asombro es puesta a prueba durante todo el año, especialmente cuando escucho hablar a hombres de 20 años con el vocabulario y los sueños de sus familiares de 60. Suelen tener en común con las mujeres de edades similares el nivel educativo y la falta de perspectiva. Están convencidos de que la vida se trata de comer, follar, parir hijos y aguantar hasta que su diosito se los quiera llevar. Todo lo demás es puro trámite.

Llegar a un resultado tan uniforme y exitoso demanda gran esfuerzo, por eso sería tonto desperdiciar una época tan manipulable para lograrlo. Una tradición marcada por las costumbres familiares es el entorno perfecto para grabar en los cerebros blandos mensajes como “tienes que conformarte con una burra, una chiva y una suegra”, así todo lo demás te parece despreciable e inútil.

A la par de este mensaje también se amplifica, aproximadamente desde los noventas, una canción que a mi juicio es una traducción de un grupo de talibanes liberales: te compro tu novia. En esta aberración se propone la trata de blancas, la elección de pareja basada en la dote, la represión emocional y el aislamiento, no sólo a través del burka.

Para completar el cuadro navideño, en los canales nacionales se ofrecen promociones tipo “compre ahora y pague en febrero” y se “invita a hacer sus donaciones para los damnificados del invierno” a personas que siguen tapando las alcantarillas, con la basura que botan en las calles, pero que se sienten muy buenos cristianos porque están amando a sus prójimos.

Esto es navidad, un mes de pre-temporada y otro con semanas de 5 viernes para que los habitantes maten más neuronas bebiendo licor por litros, una nueva oportunidad para sigan empeñando encarnaciones en los bancos y sigan limpiando los baños de sus dueños con la ilusión de salir adelante.
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Usando la excusa del comienzo del 2011 comenzaré a publicar quincenalmente tanto en este blog como en Sexo sin maquillaje.

Ya saben lectoras y lectores que los textos competentes sólo son posibles con el alimento por eso leeré más y escribiré menos, aunque también es posible que lea más y escriba igual, pero con resultados menos extensos.

2 comentarios:

ApoloDuvalis dijo...

Sí, es muy divertido recalcar que uno no cree en la navidad, pero igual celebrar con quienes de buiena voluntad sí lo felicitan a uno. Yo uso la excusa del cumpleaños de Isaac Newton n_n

Opita dijo...

A mì como que finalmente me gusta la navidad. Me aburre, sin embargo, el anillo materialista que lo rodea.

¡Feliz año para tì tambièn!