miércoles, abril 20, 2011

Instrucciones para conocer el olor ajeno

Procure soñar mientras duerme con su pijama favorito, de preferencia con esa persona que está por oler; para lograrlo recuerde seguir con disciplina el ritual previo al momento del cambio diario de consciencia.

Agradecer a la planta de manzanilla, antes de convertirla en infusión, es imprescindible, así como preparar una cobija de 330 hilos de sensatez por pulgada cuadrada y decorada con dibujos de ilusiones. Al comienzo le parecerá estrambótica, mas en cuanto pueda sentir las notas que componen la sinfonía del olor ajeno, comprenderá que es obligatorio poder definir la esencia propia antes de compartirla.

En caso de haber omitido la etapa de autoconocimiento, retroceda hasta recordar la imagen prístina que le acompañó hace 500 viajes nocturnos y descubra esas muecas corporales que hace cuando acaba de tomar un baño. La limpieza de espíritu le ayudará a tener la nariz dispuesta cuando llegue el momento de evaluar aparecidos.

Si el anterior no es su caso, y siente que está en la ubicación precisa para saludar al viento estelar, llene su esternón con aire batido por alas de mariposas, de ese modo reconocerá más fácilmente el camino que debe ser andado para alcanzar el equilibrio con quien quiere acompañarle, mientras le toma de la mano.



2 comentarios:

Grupo dijo...

¡Un completo diálogo con la propia nariz!.

Siendo Humano dijo...

Oiga eso de oler no es tan fácil como parece entonces? Mas calculo que a pesar de todo ese "aparente" trabajo, si la persona le huele bien, uno debe sentirse como que valió la pena. No? ;)