martes, agosto 30, 2011

¿Cómo fabricar karma chips?


Las karma chips son objetos invisibles pero vitales que pueden ser creados a partir de buenas acciones, o mejor de acciones positivas.

En la punta de la pirámide está el método más conocido y por ende más cliché de todos: ayudar a una viejita a cruzar la calle, sin embargo yo que detesto seguir tendencias de moda prefiero acudir a métodos más elaborados y sobrios.

Desocupar espacios atestados, físicos o electrónicos, es una actividad que le permite a los puntos de luz moverse sin restricciones, por eso me gusta esculcar cajones y armarios buscando basura que yace dentro de ellos con la excusa de tener recuerdos amarrados. Lo mejor es medio mirar, pensar poco, para no darle chance al apego de que se disfrace de nostalgia y arrojar todo aquello que se usa poco o que se guarda para no ofender a ese personaje que lo trajo a nuestra vida. Más se hace liberando que atesorando.

Para no caer en mis propios clichés, para evitar siquiera crearlos cambio el procedimiento cada tanto. Uno de los mayores acumuladores de karma negativo es el hábito de emplear la palabra propia en vano. Antes de prometer algo a alguien es mejor pensarlo bien y hablar sólo cuando se tiene la seguridad de cristalizar lo convocado, así es útil hacer una lista de las tareas pendientes para con otras y otros; con ella en mano se podrá seguir una ruta clara hacia la consecución de karma chips.

Dejar para el final, pero cumplir de todos modos los compromisos pospuestos para consigo mismo es una forma más demorada pero también efectiva. Asistir a la revisión médica anual, entregarse a un pasatiempo agradable sin excusarse en el exceso de trabajo, empezar y mantener una nueva rutina de ejercicio o comenzar un diario personal son actividades más placenteras que consumir antidepresivos y que benefician a más seres, pero sin efectos secundarios desagradables.

“Tomar” karma chips suele ser sencillo a menos que estés en un punto de no retorno, con tu vida llena de nudos ciegos, además por lo general le devuelve velocidad a tus planes. Más daño hace no intentarlo.



2 comentarios:

DARÍO GÓMEZ (EL PEATÓN) dijo...

Me voy a tomar unos cuantos Karma chips que me hacen mucha falta. Soy un incumplido impenitente. Pero sé que, a la larga, me recuperaré. Un besote, muchacha.

MAREÑA dijo...

Ufff me encantó!! tienes toda la razón. Lástima que no todo el mundo quiere fabricarlos, yo empecé tarde pero el cliché dice: nunca es tarde para aprender (o empezar)