martes, diciembre 27, 2011

No todo puede ser New York: Boston - 2

Comienza aquí.

Road trip disfrazado

Los bolsos estaban listos. El mío – rojo y chino – llevaba lo indispensable mientras el de Lina parecía demasiado repleto a sus ojos; con ellos emprendimos camino hacia el barrio chino, en downtown, bajo un cielo, aún oscuro, de primavera fría.

Una vez salimos de la boca del metro comenzamos a ver la imitación del país continental. Los papeles pegados en las paredes tenían ideogramas en su mayoría, haciéndote creer que habías cambiado de región planetaria en el tiempo que te toma la siesta post-almuerzo.

El viaje comenzó mientras nosotras intentábamos no ser arrulladas por el movimiento del bus, pero era harto difícil. Tararear las canciones oídas en el concierto de la noche anterior a veces nos ayudaba a mantener la vigilia mientras que otras sólo nos facilitaban el descanso.

Recorrimos carreteras de Connecticut, Rhode Island y finalmente las de Massachusetts. A pesar de que yo me ilusionaba, creyéndome muy guerrera por estar imitando un viaje de carretera, la afroamericana que estaba atrás diciendo “hujummm” cada tres minutos, mientras relataba, a través de su teléfono celular, todo el menú itinerante, me rompía la fantasía. En realidad yo entendía a medias y Lina me traducía. Lo que tenía claro era el sonsonete que decía “hujummm” y que me despertaba cuando estaba a punto de profundizar mi sueño, uno que también me impedía dejar de lado mis prejuicios acerca de las señoras grandes, negras y que desaparecen las donas y cualquier otro tipo de bizcocho que llegue a sus dedos.

La pausa que hizo el bus antes de llegar fue bastante insulsa. Viniendo de un país latino estoy acostumbrada a sitios coloridos, ruidosos y polvorientos donde los pasajeros se bajan a prisa para comer y beber tanto como sea posible antes de volver al tubo metálico. En ese lugar la parada se hizo en un McDonald’s y todos iban muy calladitos, incluso ese gringo buenmozo con libro en mano.

Sigue aquí.

0 comentarios: