jueves, mayo 23, 2013

Cómo viajar a Brasil sin enloquecer

[Escrito entre abril y mayo de 2013.]

Aunque todavía estoy de viaje puedo decir que los preparativos que hice antes de llegar acá estuvieron bien pensados. Teniendo en cuenta que fui mi propio conejillo de indias, pues jugué a la agente de viajes y a la valiente (o “descriteriada” según como se mire) viajera solitaria si cometía −cometí─ un error nadie más que yo iba −voy a pagarlo.

pintura de la bandera de brasil
Pintura expuesta en el museo del Fuerte de Caxias en Río de Janeiro
Aguas de marzo y aguas de abril

Hay una canción que canta Carlos Antonio Jobim que dice “son las aguas de marzo cerrando el verano y la promesa de vida…”, frase que resume bien el tema del clima. Si se viaja en abril y no se tiene la actitud adecuada para lidiar con la lluvia lo mejor es cambiar los planes y pensar en visitar este país en octubre. Dicen que en esa época el sol reluce, pero al ser temporada baja no hay que tolerar a la patota de turistas en cosecha que recorren las calles.

A mí me gusta la lluvia, incluso si no voy para mi casa. Ya saben eso que dicen muchos “ay sí, a mí me gusta la lluvia pero sólo cuando voy para mi casa porque sé que al llegar puedo cambiarme”. No, a mí me gusta en serio, tampoco al punto de salir a mojarme cada vez que llueve pero sí para encontrarle los puntos positivos, por ejemplo que te obliga a adaptarte rápido, a hacer planes sobre el camino y porque espanta a los ladrones, especialmente si tienes que ir a un sitio muy concurrido. 
Vista interior del Museo Nal. De Bellas Artes de Río


Retrato de la Princesa Isabel de Brasil
En Río me llovió y no lloré. Cuando eso pasó me fui a ver las exposiciones del Museo Nacional de Bellas Artes (entrada gratis) y a aprender un poquito de historia brasilera en el Paso Imperial (entrada también gratis). Allá, por ejemplo supe del papel que jugó la Princesa Isabel en la abolición de la esclavitud en Brasil. Quizás de allí, de esta figura, a las mujeres brasileras les venga esa actitud de “me como el mundo y si no le gusta pues se aguanta porque igual voy a hacerlo”.

Auditorio del Paso Imperial

Vista desde la parte posterior del Paso Imperial en Río

Patio del Paso Imperial


En Colombia no es posible comprar tiquetes TAM por internet

Otra de las situaciones que es recomendable tener en cuenta al viajar a Brasil desde Colombia es que TAM (una de las que ofrece tarifas más bajas) tiene problemas para aceptar pagos con tarjeta de crédito a través de su plataforma virtual, cuando se generan desde fuera de Brasil. Para conseguir los que necesitaba tuve que ir al aeropuerto El Dorado a comprarlos en una oficina de LAN. Evita la oficina de esta aerolínea que está cerca el Centro Andino en Bogotá. Allá sólo ofrecen más inconvenientes y no muchas soluciones. 

Aunque absurdo es cierto que comprarlos personalmente es más caro que hacerlo por internet, sin embargo no quedan muchas opciones por el tema de la tarjeta de crédito. Si buscas tiquetes multi-destinos el sobrecosto es menor, pues lo cobran por tiquete y no por trayecto.

Siempre que sea posible, olvídate de los hoteles


Cuando comencé a planear mi viaje a Brasil sufrí un shock inicial: el hospedaje es carísimo. De un modo inocente creí que viajar en toda Suramérica era más barato que hacerlo en Europa, pero luego de consultar los hoteles más guerreros, pues acepto que la opción del hostel no es para todo el mundo y yo hago parte de esa fracción “exigente”, me incliné por una alternativa que sólo había visto en la pantalla.

Airbnb es una red que conecta a viajeros en busca de alojamiento con habitantes de ciudades dispuestos a ofrecer una cama, a veces también desayuno, a cambio de un pago razonable. Nunca antes la había usado, no había oído referencias directas de nadie que hubiese experimentado este servicio pero igual me animé a probarlo. 

Al final resultó ser una opción atractiva, más económica que muchos hoteles además te ayuda a sumergirte en la cultura local. Tus anfitriones – o por lo menos los míos—estarán muy dispuestos a darte consejos y recomendaciones para que hagas el tipo de turismo que buscas de un modo efectivo y seguro. En mi caso la llegada a Sao Paulo, la ciudad que más recelo me generaba, fue fenomenal gracias a las indicaciones de mi anfitrión, sus mensajes acogedores de bienvenida y la maravilla de StreetView de Google. ¿Ya dije que además suelen darte llaves de la casa para que entres y salgas a tu antojo?



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