sábado, abril 09, 2016

¿Me lo imaginé o realmente pasó?

Mexicana y colombiana van a mercado turco en Kreuzberg, Berlín. Llegan a puesto de té atendido por un hombre de Egipto, mientras están ahí aparecen dos alemanes, un danés y un turco. Uno de los alemanes habla con ellas en español y, junto al danés enloquece al saber que una de ellas es de Bogotá. Vivió allí y trabajó en un barrio desfavorecido. Habla con acento argentino porque aprendió español en Buenos Aires. Se despide en una mezcla de gestos alemanes y colombianos. Da la mano y luego un beso en la mejilla. La mexicana y la colombiana son invitadas a tomar té a la tienda del egipcio. Aceptan.

En la noche la colombiana habla con su casero, este le cuenta que la casa donde está durmiendo era la parte de servicio de una casa más grande, que conectaba con el edificio vecino. Según una leyenda urbana este inmueble, diseñado por un arquitecto teósofo alrededor de 1900, fue la residencia de una amante de Joseph Goebbels, ministro de propaganda durante el gobierno de Hitler. En ese entonces en las calles cercanas podían verse autos de militares esperando a que el político saliera.

1 comentarios:

Diana Coronado dijo...

Si esa casa hablara... Soy testigo de esas chocoaventuras.