sábado, enero 21, 2017

Cómo tener una lavanda feliz

En varias ocasiones las personas que han llevado a su casa y a sus vidas una planta de lavanda me escriben pidiéndome consejos para cuidarlas. Aprovechando que ya sé cuáles son algunas de las preguntas más frecuentes las agrupo en este texto junto a las respuestas que doy, aunque aclaro que no soy ninguna experta, sólo alguien que lleva algún tiempo aprendiendo por ensayo y error y consultando a quienes saben del tema más que yo.

¡Socorro!, a mi lavanda le salieron unos bichos, ¿qué hago?

Si los bichos son unos insectos leves, diminutos y blancos son esos conocidos como palomillas, inofensivos para las plantas. Los he visto vivir sobre varias plantas aromáticas y sobre el geranio de olor sin dañarlas. Si son verdes y regordetes es muy probable que sean piojos, pero la lavanda sabe cómo defenderse de ellos. Los piojos prefieren estar alrededor de las flores, incluidos los botones, así que la única molestia que pueden causar es que termines comiéndote alguno si preparas una infusión con una flor de la planta afectada.

Otra molestia común, que la lavanda comparte con las plantas en general, es la presencia de mosquitos, de los comunes, no de los que chupan sangre. Si, como yo, has quitado las hojas secas y las has dejado encima de la tierra, en lugar de usarlas para hacer abono, es posible que huevos de mosquitos las usen como guardería, el resultado es un enjambre pequeño, inofensivo pero de aspecto desagradable alrededor de tu planta.

La solución es quitar las hojas secas y remover la tierra. El riego puede hacerse de forma menos frecuente o abundante, pero recordando que la prioridad es la salud de la planta.

El consejo general que doy cuando me hacen preguntas sobre esta preocupación es guardar la calma, poner la planta cerca de una ventana, abrirla y animar al elemental de la planta afectada para que llame a los insectos necesarios para que la defiendan de la plaga. Así suene a patraña, funciona. En este momento mi lavanda tiene mosquitos pero los piojos desaparecieron. Repito, no soy experta, tampoco soy entomóloga, pero desde lo que sé pareciera como si los mosquitos se hubiesen comido
a los piojos. Preferiría que hubiesen venido mariquitas / vaquitas de San Antonio al rescate, pero eso fue lo que mi planta convocó, por lo que respeto su decisión, al menos cuando me aguanto las ganas de matar unos cuantos mosquitos o cuando no dejo un recipiente con agua sobre la tierra para que se suiciden. El que uso es una copa blanca de plástico, después de un tiempo veo algunos cuerpos oscuros inertes flotando en la superficie del agua.

Si matar mosquitos con los dedos o con agua te parece cruel y asqueroso, puedes comprar un insecticida hecho a base de cebolla y productos naturales por una empresa de discapacitados de las Fuerzas Militares (de Colombia) a los que encuentras llamando al 310 679 1311 y por WS en el 315 809 6878. Mi mamá ha usado algún producto de ellos y ha quedado satisfecha con el resultado.

Mi lavanda está grande, hermosa y fuerte. Quiero trasplantarla. Además de pedirle permiso a su elemental, ¿qué debo hacer?, ¿necesita abono especial?

La primera vez que mi lavanda fue trasplantada no tuve voz ni voto para opinar. Mi mamá lo hizo mientras estaba de viaje así que no he tenido el gusto de vivir esa experiencia, pero ya lo haré. La mía hoy está enorme. Sea como fuere lo que sé, por procedimientos de transplante anteriores hechos con otras especies es que agradecen el abono que se hace en casa con cáscaras de vegetales y cáscaras de huevo que resulta de preparar comidas.

Algunas fuentes dicen que al abono hay que mezclarlo cada tanto, dejarlo respirar y sacarle los líquidos que va soltando. Yo, así los expertos expertísimos se agarren la cabeza con las manos, no he hecho nada de eso. He metido las cáscaras en un tarro, lo he tapado, me he olvidado de él durante meses, le he dado una que otra vuelta perezosa, lo he olisqueado y cuando tiene aroma a caca / popó, o como le digan en su región al excremento, lo he usado. La conejilla de indias fue una variedad de mentha suaveolens, conocida en Europa como menta manzana. En poco más de dos meses pasó de tener tres ramitas a estar como se ve en las fotos.

Esta niña vive al lado de una ventana y la rama larga es sostenida por el vidrio, por eso se ve así.

Vista desde la rama larguísima.

Así que volviendo a la pregunta se puede usar tierra con cascarilla de arroz o tierra negra con abono casero. Para evitar un poco la molestia de los mosquitos prefiero usar el abono en el fondo de la maceta y luego relleno con tierra común.

Si, como yo usas cristales como la amatista, el jade o el ágata para potenciar la energía de las plantas, es importante sacarlos antes de cambiarlas de matera y semienterrarlos en el recipiente nuevo una vez has terminado el proceso.

Y ya que hablaste de abono, ¿qué hago con las pastillas que me diste con mi lavanda?

Las pastillas que uso están hechas a base de fósforo, nitrógeno y potasio. Se usan para que las plantas apreciadas por sus flores tengan alimento para seguir ese proceso, pues pedirle a una planta que florezca sin alimentarla es como pedirte a ti que des lo mejor de tu ser viviendo a dieta de jugo y más jugo. Las plantas necesitan amor y alimento, además de agua.

Mi lavanda ya floreció y en tu libro (el que entrego junto a la lavanda) dices que debo cortarle las flores después de que florezca. ¿Cómo sé cuándo cortarlas?, ¿dónde hago el corte?

Yo corto las flores de la mía cuando los tallos empiezan a tener un color grisáceo o pardo. El corte lo hago en sesgo, en diagonal cerca a la base, donde las hojas se abren en dos para dar paso a la flor.

¿Cuánta agua debo ponerle?

Eso depende de la variedad de lavanda que tengas. Las que conozco de cerca son la dentata y la angustifolia. La angustifolia necesita ser regada casi a diario en épocas calurosas y un poco menos en épocas más frescas. La angustifolia, por el contrario, necesita menos agua, así que basta con humedecerle bien la tierra y esperar hasta que se ve seca para volverla a regar. La observación, sin embargo no sobra, pues es una herramienta indispensable para aprender a conocer las necesidades específicas de cada especie. Esto aplica para todas las plantas.

Mi lavanda tiene unas ramas como caídas, ¿qué será?, ¿qué hago?

Si es dentata es posible que esté pasando frío o soledad. En ese caso es mejor llevarla a un sitio cerrado o, al menos, bajo techo para que se sienta abrigada y protegida. También conviene analizar si ha pasado mucho tiempo sin compañía humana, pues he visto que necesitan atención y miradas amorosas. Con la variedad angustifolia no tengo tanta experiencia pero la razón podría ser falta de agua, ya que es más resistente al frío, lo que tiene sentido si se considera que es conocida como lavanda inglesa, una geografía conocida por el clima lluvioso y las temperaturas bajas.

Esto resume los conocimientos técnicos que he acumulado aplicables al cuidado de la lavanda y al de otras plantas. Si tienes alguna pregunta que no está aquí puedes enviármela a través de mi página de facebook.

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