Categorías



Conversaciones: Usando interlocutores reales e imaginarios, cercanos y lejanos ilustro situaciones absurdas, paradójicas con las que me cruzo cada tanto.

Crónicas: Eso que no es periodismo, eso que tampoco es literatura, eso que narra la realidad robándole herramientas a la poesía y haciéndola atemporal.

Cuento: Juegos de personajes que a veces son protagonistas, a veces espectadores, que se mueven de un lugar a otro para comprender un poco mejor el papel que actúan.

Ensayos de poesía: Prosa con muchas metáforas o campo de entrenamiento de frases bonitas para no aburrir a los lectores que leen mis crónicas.

Historias herbales: Este es un espacio imaginario, en un café en Williamsburgh, ese barrio adorable de Brooklyn, Nueva York. Un rincón con madera, con ladrillo a la vista y, por supuesto, al lado de un jardín de plantas aromáticas en el que me siento a relatar lo que me enseñan esos seres verdes maravillosos.

jasmine tea: Sin mayúscula, emulando mis capacidades para escribir en inglés, estos relatos desvergonzados son mis intentos de soltar la mano. / Without capital letter, imiting my skills to write in English, these are guilty tales where I try to learn something.


Para acompañar caminatas y tazas de té: Categoría tan amplia como diversa en donde se refugian reseñas de libros y columnas de opinión acerca de los domingos en la tarde y los males de la vida contemporánea.

Pecados escritos: Si presentarme como escritora me parece patético, mucho más dar consejos de cómo escribir bien, por eso prefiero hablar de lo que no se debe hacer cuando se intenta narrar algo, especialmente porque tengo mucha experiencia en el tema.

Viajes nocturnos: Otros dicen que sueñan, yo digo que así, en las noches y con los ojos cerrados, he visitado lugares que despierta no he recorrido.

El libro de los sueños de la bruja: Relato inexacto de cómo el mundo de los sueños me eligió para ser una de sus guardianas.